El Ministerio de Energía exige al Municipio de Quito una tarifa técnica desvinculada del consumo eléctrico y un catastro depurado. La medida busca cumplir con la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica.
Los usuarios de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps) mantienen sus quejas durante este mes de marzo. La problemática inició en febrero tras registrarse facturas con aumentos exponenciales que afectaron la economía doméstica.
Verónica Sánchez, gerenta de la entidad, informó que registraron 9.545 atenciones ciudadanas en la primera quincena de marzo. De este total, el 37% correspondió específicamente a consultas o reclamos sobre el rubro de recolección de residuos.
Pese al malestar, la recaudación municipal conserva una eficiencia del 94%. El Cabildo ya suma USD 5 millones recaudados por este concepto entre febrero y lo que va de marzo de 2026.
Las tres exigencias para el retorno a la planilla de luz
Una comisión de concejales, liderada por Diego Garrido, mantiene diálogos con el Gobierno Nacional para que la Empresa Eléctrica Quito (EEQ) actúe nuevamente como agente recaudador. La ministra Inés Manzano estableció tres requisitos obligatorios para viabilizar esta salida:
- Tarifa técnica: El valor debe calcularse en función de los predios y no puede vincularse al consumo de energía eléctrica.
- Socialización: El Municipio debe difundir previamente la nueva estructura tarifaria con la ciudadanía.
- Catastro depurado: La municipalidad entregará un listado propio de clientes, utilizando posiblemente la base del impuesto predial que supera el millón de registros.
El alcalde Pabel Muñoz coordina actualmente los estudios técnicos junto a Emaseo y Emgirs para presentar una propuesta definitiva al Ejecutivo.
Origen de la crisis tarifaria
El conflicto estalló en octubre de 2025, cuando el Gobierno prohibió cobrar la tasa de aseo en las planillas de luz para cumplir la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica. Esto obligó al Municipio a trasladar el cobro a las facturas de agua potable desde febrero de 2026.
La crisis se agudizó porque la Epmaps posee solo 700.000 medidores, frente a los 1,2 millones que registra la EEQ. Al repartir el costo operativo del servicio de aseo entre menos contribuyentes, los valores individuales se dispararon drásticamente.
La administración municipal aplica actualmente “modulaciones” y compensaciones automáticas en la fórmula de cálculo. Estos ajustes aparecerán reflejados en las planillas que los usuarios recibirán durante el mes de abril.




