El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, hizo este lunes un llamado urgente a retomar el diálogo como vía para alcanzar una solución duradera entre el Gobierno y los manifestantes en el marco del paro nacional convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE).
“Ningún ecuatoriano debe resignarse a que la violencia y el terror sean el futuro de nuestra sociedad”, expresó Muñoz en su cuenta de X.
“Es indispensable que el gobierno y los manifestantes encuentren una solución duradera basada en el diálogo. ¿Cuánto tiempo más se puede sostener una dinámica que solo deja dolor y miedo?”, cuestionó.
El alcalde informó que el Municipio de Quito recibió numerosas solicitudes de atención médica, especialmente de niñas, niños y adultos mayores afectados por problemas respiratorios, crisis de pánico y angustia debido a los recientes enfrentamientos.
En respuesta, anunció el despliegue de equipos especializados en salud, salud mental y desarrollo infantil para brindar asistencia a las familias más afectadas. Además, recordó que el Sistema de Protección de Derechos de Quito se mantiene activo para atender emergencias psicosociales.
Muñoz insistió en la necesidad de “encontrar un camino que no borre diferencias, pero que sí priorice acuerdos mínimos”, reiterando su compromiso con la paz y la protección de los sectores más vulnerables de la capital.
El pronunciamiento del burgomaestre tuvo lugar luego de que el Gobierno nacional anunciara la noche de este domingo que no existen las condiciones para continuar con el proceso debido al incumplimiento de los acuerdos alcanzados con el movimiento indígena. Por ello, las mesas de diálogo previstas para este lunes en Imbabura no se instalarán.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Gobierno señaló que “las pretensiones de imposiciones de ciertos sectores de organizaciones y movimientos indígenas alteran los términos previamente acordados, cambian los actores que intervenían en el diálogo y vulneran los compromisos construidos con responsabilidad y buena fe”.
Según el pronunciamiento, las vías en la provincia no han sido despejadas y los manifestantes mantienen acciones violentas, lo que impide la instalación de las mesas temáticas.
“El Gobierno no aceptará presiones ni chantajes; actuará con firmeza, dentro del marco de la ley, para garantizar los derechos de la mayoría de los ecuatorianos que quieren vivir en paz”, enfatizó el comunicado.




