La emergencia obligó a suspender el servicio de agua potable.
Un nuevo derrame de petróleo registrado en Esmeraldas provocó la contaminación del río Cupa y generó alertas por el posible avance del crudo hacia el río Blanco. Ante la emergencia, las autoridades dispusieron la suspensión preventiva del servicio de agua potable en sectores de Viche, mientras se evalúan los daños ambientales y se investiga el origen del incidente.
La emergencia comenzó la noche del domingo, 11 de octubre, en el sector Los Pinos, en el cantón Quinindé. Durante este lunes, habitantes de la zona reportaron extensas manchas de hidrocarburo que se desplazaban por el cauce del río Cupa.
Según testimonios de moradores, difundidos por Ecuavisa, la contaminación también habría alcanzado el río Blanco, lo que incrementó la preocupación por las posibles afectaciones a las fuentes de agua y al ecosistema de la zona.
Una de las hipótesis preliminares apunta a una posible perforación clandestina del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) para extraer petróleo. Sin embargo, las autoridades todavía no han confirmado oficialmente la causa del derrame.
Ante el riesgo de contaminación, la administración de Viche, a través de la Alcaldía de Esmeraldas, informó sobre la suspensión temporal de la captación y distribución de agua potable desde la planta de San Mateo.
La medida busca evitar que el hidrocarburo afecte la calidad del agua destinada al consumo humano. Las autoridades recomendaron a la población utilizar de manera responsable las reservas almacenadas mientras se restablece el servicio.
Por su parte, el Sistema Integrado de Seguridad, ECU 911, informó que activó un plan de contingencia y mantiene el seguimiento de la emergencia.
En las labores de coordinación participan la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, Petroecuador y la Unidad de Gestión de Riesgos del Municipio de Quinindé, con el objetivo de evaluar las posibles afectaciones y atender el incidente.
Videos difundidos por habitantes de la zona muestran manchas oscuras sobre el río Cupa, aunque todavía no existe un balance oficial sobre la cantidad de petróleo derramado ni la extensión total del área contaminada.
Hasta la tarde del lunes, tampoco se había informado cuánto tiempo tomarán las labores de contención y limpieza, ni cuándo podrá normalizarse el abastecimiento de agua potable en los sectores afectados. La emergencia mantiene en alerta a las comunidades cercanas a los ríos, ante el riesgo de que el crudo continúe desplazándose aguas abajo.




