El arzobispo emérito de Guayaquil, Antonio Arregui, falleció este jueves, 5 de febrero, a los 86 años, confirmó la Arquidiócesis de Guayaquil. El religioso se encontraba hospitalizado por un cuadro de neumonía.
Arregui estuvo al frente de la Iglesia Católica en Guayaquil hasta 2015, cuando fue sucedido por el Luis Cabrera. Su fallecimiento generó expresiones de pesar de distintas instituciones eclesiásticas del país, que destacaron su trayectoria pastoral y su aporte a la vida religiosa del Ecuador.
La Arquidiócesis informó que la velación de sus restos mortales se realizará en la Catedral Metropolitana de Guayaquil. El cuerpo será trasladado la tarde de este jueves y, tras su llegada, se oficiarán misas de forma continua. Las exequias están previstas para el sábado 7 de febrero, a las 12:00.
La Catedral permanecerá abierta al público este jueves hasta las 21:00; el viernes, de 7:00 a 21:00; y el sábado, de 7:00 a 12:00, según el cronograma oficial.
Nacido en el País Vasco, España, monseñor Arregui desarrolló gran parte de su labor pastoral en el Ecuador. Fue obispo de Quito e Ibarra, y el 7 de mayo de 2003 fue designado arzobispo de Guayaquil. Se jubiló el 24 de septiembre de 2015. Arregui fue elegido en 2012 como presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.




