El Cuerpo de Bomberos de Guayaquil logró controlar, después de más de cinco horas de labores, el incendio forestal que la tarde del jueves se propagó en el sector Colinas del Maestro y alcanzó el Cerro Colorado, en el norte de la ciudad.
Aunque el fuego fue sofocado cerca de las 23:30, la madrugada de este viernes se detectaron nuevos focos de calor en la zona, lo que obligó a reactivar los trabajos de liquidación.
La alerta se generó a las 17:59, inicialmente reportada como una quema de maleza. Ante la rápida propagación, el siniestro fue catalogado como de nivel 3 —considerado de gran magnitud— por la institución bomberil.
Para atender la emergencia se desplegaron más de 120 bomberos, 11 unidades urbano-forestales, camiones cisterna, ambulancias y un vehículo de rescate. Además, se coordinó con maquinaria pesada para reforzar las labores de control.
Daños en el ecosistema
Carlos Salazar, jefe de la División Forestal del Cuerpo de Bomberos, lamentó la devastación en la flora y fauna del bosque seco tropical que caracteriza a Cerro Colorado. “Cada incendio forestal rompe el equilibrio del ecosistema. La afectación ha sido total”, señaló en declaraciones a medios de prensa, aunque recalcó que las viviendas cercanas no sufrieron daños.
Una vez concluidas las operaciones, la institución presentará una denuncia en la Fiscalía para que se investiguen las causas.
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos activó un puesto de mando unificado y recomendó a los moradores de las urbanizaciones vecinas suspender actividades al aire libre, usar mascarilla y mantener puertas y ventanas cerradas para evitar la exposición al humo.
El Cerro Colorado es uno de los últimos bosques remanentes en Guayaquil, junto con Cerro Blanco y Cerro Azul. Las autoridades recordaron la importancia de extremar precauciones para prevenir nuevas emergencias.




