Varios controles ejecutados entre la noche del 1 de agosto y la madrugada del 2 en Quito dejaron como resultado la retención de 14 ciudadanos con estatus migratorio irregular, quienes fueron puestos a disposición de las autoridades competentes para iniciar sus procesos de deportación.
El Municipio de Quito, en coordinación con la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, ejecutó un megaoperativo de seguridad entre la noche del viernes y la madrugada de este sábado en sectores críticos de la capital.
El despliegue se concentró en centros de tolerancia y locales ubicados en las zonas de Eugenio Espejo, La Delicia y Quitumbe, donde se inspeccionaron 20 establecimientos, incluidos nueve centros de tolerancia. Las autoridades clausuraron 13 locales, 10 de ellos por disposición de la Comisaría y tres por intervención de la Agencia Metropolitana de Control.
Durante los operativos, la Policía detuvo a una persona, y se incautaron armas blancas y licor sin registro sanitario.
“El trabajo conjunto entre instituciones está dando resultados visibles”, afirmó Carolina Andrade, secretaria de Seguridad y Gestión de Riesgos.
En el operativo participaron más de 550 uniformados y funcionarios municipales, en lo que se considera uno de los despliegues más amplios del último mes. Las Fuerzas Armadas controlaron el porte ilegal de armas, mientras que la Agencia Metropolitana de Tránsito efectuó revisiones vehiculares y operativos de movilidad.
El coronel Carlos Fuertes, jefe del Distrito Eugenio Espejo, destacó el impacto del operativo: “La seguridad ciudadana requiere unidad, planificación y acción permanente. Operativos como este son un mensaje claro para quienes insisten en vulnerar el orden en la capital”.
Las autoridades reiteraron que estos controles forman parte de una estrategia sostenida para reducir riesgos, frenar delitos y recuperar los espacios públicos.




