El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, dijo este sábado que la capital vive la peor crisis de agua registrada en su historia. Cerca de 400 mil personas del sur de la ciudad no tienen acceso al servicio desde hace más de tres días, debido al deslizamiento que dañó el sistema Mica–Quito Sur.
“Estamos enfrentando una situación compleja por las condiciones climáticas adversas en el páramo del Antisana, donde a veces las temperaturas bajan hasta -4 grados centígrados y no ha dejado de llover”, indicó Muñoz.
Según el Municipio, el colapso de la tubería dejó bajo tierra 600 mil metros cúbicos de material. Para iniciar reparaciones, deben remover 180 mil metros cúbicos, el equivalente a unas 18 mil volquetas. Ya se han retirado 90 mil.
Distribución de agua y cruce con el Gobierno
Frente a la emergencia, el cabildo trabaja con empresas privadas para acelerar la limpieza. Se han desplegado 40 tanqueros y se sumarán 7 más. También operan 5 cisternas y varios hidrantes en puntos clave.
El Gobierno habilitó un centro de acopio en la calle Benalcázar, en el centro, para recibir donaciones líquidas. Funciona hasta las 17:00.
Ante críticas de la ministra del Ambiente, María Luisa Cruz, quien atribuyó la crisis a una supuesta mala gestión, Muñoz respondió: “No he recibido ningún intento de ayuda del Gobierno para donar tanqueros. Pero allá ellos, no tengo tiempo para estar escuchándoles”, expresó.




