A 2.800 metros sobre el nivel del mar, en la parte más alta de Calderón, se construye una nueva planta de agua potable. El proyecto, ubicado en un terreno de 6,5 hectáreas, promete mejorar el sistema de distribución en Quito durante las próximas décadas, según el Municipio.
La planta recibirá agua desde Papallacta, en la zona limítrofe con Napo, a través de una red de tuberías de más de 60 kilómetros, instaladas a 10 metros de profundidad. La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable (Epmaps) está a cargo de la obra, que se ejecuta por fases.

Un reporte del portal digital Primicias detalló que en la primera se colocan 14,6 kilómetros de tuberías de acero desde Palugillo hasta Puembo. “Cada tramo de 12 metros pesa 11 toneladas y transportará 4.600 litros por segundo”, explicó Ludwin Villarreal, técnico de Epmaps.
Desde Puembo, el agua se distribuye de la sigueinet manera: 3.000 litros van a Bellavista y Puengasí; 1.300 seguirán hacia Calderón.
Mario Romo, responsable de la segunda fase, detalló que esta sección avanza un 15 % y cubre 25 kilómetros hasta Calderón. Ahí se procesará el agua cruda antes de enviarla a los hogares de esa parroquia, San Antonio y Calacalí.
Actualmente, casi 400.000 habitantes de esas zonas reciben el servicio desde la planta Bellavista, lo que resulta insuficiente. “La planta de Calderón liberará gran parte del caudal de Bellavista, permitiendo abastecer a otros sectores”, añadió Villarreal.




