Rodrigo Pacheco lleva más de dos décadas en esta profesión. Foto: Culinary Interaction

Rodrigo Pacheco, un ejemplo que la FAO quiere replicar

El chef ecuatoriano Rodrigo Pacheco es ahora embajador de Buena Voluntad de la FAO para el año de la Sanidad Vegetal. Este acontecimiento se prolongará hasta julio de 2021.

Cuando tuvo la idea de fundar su restaurante y proyecto alimentario BocaValdivia estaba lejos de imaginar que se convertiría en una figura importante para la humanidad

Su objetivo, dijo en una entrevista, es “que se pueda mostrar la biodiversidad que hay en Ecuador, tanto natural como cultural y, sobre todo, que lleven una un conocimiento y una impresión por la cultura y por la historia
que va detrás de todo”.

Añadió que también para que se conozca que su cocina “está también diseñada para ayudar a las comunidades y al medio ambiente”.

Su precepto contribuyó a que fuera escogido por el Fondo de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) a fin de ser su Embajador especial para esta celebración anual.

Su misión, señala la FAO, será concienciar e inspirar a la sociedad en el cuidado de la naturaleza.

Desde esta posición podrá promover la importancia de la sanidad vegetal en América Latina y el Caribe, escribirá un recetario de ámbito regional que incluirá el rescate de productos propios y conducirá una serie de conversatorios y actividades de campo.

El objetivo es que las personas vean a la siembra y protección de las plantas como una posible solución para acabar con el hambre, disminuir la pobreza, cuidar el medio ambiente y fomentar el desarrollo económico.

“La misión como embajador de Buena Voluntad para la FAO representa para mí una oportunidad de concienciar e inspirar a la sociedad en el cuidado de la naturaleza. Mi objetivo es claro: mitigar y revertir el cambio climático a través del diseño y desarrollo de nuevos modelos de bio-economía circular que puedan aplicarse en diversas zonas altamente biodiversas del Ecuador o del mundo”, señaló Pacheco.

Aquí te presentamos un documental sobre su trabajo que lo hacen merecedor de esta distinción del organismo internacional:

La FAO estima que las plantas representan el 80% de nuestros alimentos, pero están sujetas a la amenaza constante de plagas y enfermedades. Hasta el momento se ha logrado identificar a más de 250.000 especies vegetales, y se ha comprobado que entre ellas hay unas 30.000 aptas para el consumo humano.

Sin embargo, las plagas y las enfermedades provocan anualmente una merma global de hasta un 40% de los cultivos alimentarios.

Añade que esta situación causa múltiples problemas como las pérdidas anuales de más de 220.000 millones de dólares. Ello, dijo, hace que millones de personas padezcan hambre y perjudica gravemente a la agricultura, que es la principal fuente de ingresos de las comunidades rurales pobres.

Incluso, anota el organismo mundial, algunos países están regulando las donaciones de alimentos y las formas de minimizar las pérdidas y el desperdicio de comida.

El restaurante Bocavaldivia, en la playa de Puerto Cayo, Ecuador, busca que las personas valoren la importancia de la comida natural cultivada por él y sus trabajadores y también por las comunidades aledañas.

El chef ecuatoriano busca “impulsar la transformación de los sistemas productivos, de distribución y manejo adecuado de desechos, a través de la educación ambiental”.

“En Bocavaldivia estamos comprometidos a combatir el cambio climático creando puentes de reconciliación entre los humanos y la madre tierra. La cocina se ha convertido en una gran herramienta para educar”, explicó.

El propósito de la FAO con su designación es mostrar un ejemplo de las experiencias que pueden conducir a lograr los objetivos planteados en la Agenda 2030. Con esto se pretende superar la hambruna en el mundo y promover prácticas ambientales sostenibles.

Rodrigo Pacheco lleva más de dos décadas en esta profesión.  Comenzó lavando platos en Canadá a los 18 años y  hoy tiene este negocio. Se congratula de haber cocinado para presidentes y de haber estado en concursos internacionales.

“Utilizo el concepto de la cosmovisión de nuestras culturas pre-incaicas porque me parece admirable como establecieron una relación armónica con la naturaleza. Todavía tenemos culturas vivientes en la Amazonía del Ecuador, por ello, mi propósito es rescatar estos aspectos culturales y proteger el medio ambiente que rodea a estas culturas que han permanecido luchando durante miles de años”, dijo en una entrevista para el Ministerio de Turismo.