Las fuertes corrientes de viento reactivaron el incendio forestal en el cerro Casitagua, movilizando a más de 100 efectivos para contener la emergencia.
Las intensas ráfagas de viento registradas en el sector reactivaron las llamas en el cerro Casitagua la tarde de este sábado.
El cambio en las condiciones meteorológicas reavivó varios focos de fuego que las brigadas intentaban liquidar en los flancos de la montaña.
Ante el reimpulso del siniestro, el Cuerpo de Bomberos de Quito (CBQ) reconfiguró sus operaciones de campo para evitar la propagación del fuego.
Operativo intensificado en territorio
Más de 100 miembros de primera línea redoblan esfuerzos en las zonas críticas, acompañados por 51 especialistas en la administración de la emergencia.
Un contingente compuesto por 27 vehículos operativos y personal de diversas dependencias municipales brinda soporte logístico en la falda del cerro.
Las cuadrillas combaten de manera directa las líneas de fuego activas, construyendo defensas manuales y fajinas cortafuegos para contener el avance del incendio.
Los equipos de rescate y socorro mantienen presencia permanente en la zona para resguardar la seguridad de los sectores poblados aledaños.
Apoyo aéreo frente a la contingencia
Aeronaves del Cuerpo de Bomberos, de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas ejecutan descargas continuas de agua sobre las zonas con mayor acumulación de calor.
Los helicópteros concentran sus lanzamientos en los puntos donde el viento aviva la vegetación seca para facilitar las maniobras de las brigadas de tierra.
Las autoridades de emergencia mantendrán los sobrevuelos y las intervenciones terrestres hasta sofocar completamente los rebrotes en el Casitagua.

