Mark Carney, exdirector del banco central de Canadá, asumió este viernes, 14 de marzo, como nuevo primer ministro del país tras diez años de gobierno de Justin Trudeau, en medio de las amenazas comerciales y de anexión de parte de Estados Unidos.
Trudeau anunció su dimisión en enero, después de perder apoyo político a lo largo del último año.
El Partido Liberal respaldó sólidamente a Carney para sucederlo, con la esperanza de que su experiencia al frente de los bancos centrales de Canadá e Inglaterra durante crisis históricas tranquilice a la población, que se enfrenta a una guerra comercial potencialmente devastadora.
Carney, que a sus 59 años nunca había ocupado un cargo público, prometió una transición «fluida y rápida».
Asume el poder en medio de la tormenta generada por los aranceles a las importaciones impuestos por el presidente Donald Trump, que ha hecho reiterados llamados a que Canadá se convierta en el estado 51 de Estados Unidos.
«Los estadounidenses no deben equivocarse: tanto en el comercio como en el hockey, Canadá ganará», declaró en su discurso victoria la semana pasada, cuando fue elegido nuevo líder del Partido Liberal.
«Canadá nunca jamás será parte de Estados Unidos, de ninguna manera», afirmó, en tono desafiante.
Carney dijo estar «listo para sentarse» con Trump para negociar un nuevo acuerdo comercial y así evitar más conflictos económicos.
Esta semana entraron en vigor los aranceles de 25 por ciento que Estados Unidos impuso a las importaciones de acero y aluminio, y Canadá respondió con nuevos aranceles sobre los productos estadounidenses.
Carney trabajó en el banco de inversiones Goldman Sachs antes de dirigir el banco central de Canadá durante la crisis financiera de 2008-2009 y el Banco de Inglaterra durante las turbulencias del Brexit.
Se presenta como alguien sólidamente preparado para liderar un país sacudido por la guerra comercial impulsada por Estados Unidos, un país que era su mayor aliado y en el que, según Carney, Canadá «ya no puede confiar».
Desde el comienzo de su segundo mandato, Trump ha utilizado los aranceles como herramienta de negociación con sus socios comerciales, como un incentivo para que las empresas se instalen en el país y como fuente de ingresos para las finanzas federales.
El mandatario estadounidense exige a China, México y Canadá que hagan más para frenar el tráfico de fentanilo a Estados Unidos, aunque en el caso de Canadá el contrabando por la frontera es insignificante.
Fuente: EFE