La industria minera ecuatoriana está en expansión. Aunque apenas en sus primeras etapas de desarrollo a gran escala, el país ya proyecta un ambicioso paso: atraer inversión extranjera para levantar su primera planta de refinación de oro. Así lo reveló Javier Subía, viceministro de Minas, durante un conversatorio con medios de comunicación en el marco de la feria Expo Minas.
La propuesta, respaldada por la ministra de Energía, Inés Manzano, busca dejar de exportar oro en bruto y comenzar a refinarlo en territorio nacional. Subía explicó que el negocio más rentable está en la refinación, no en la simple extracción, por lo que Ecuador estaría perdiendo entre 80 y 120 dólares por cada onza de oro que hoy se envía al extranjero para ser convertida en oro monetario.
La iniciativa se perfila como una oportunidad estratégica, sobre todo en momentos en que el Gobierno de Daniel Noboa busca equilibrar las cuentas fiscales con una nueva tasa de fiscalización minera, que podría generar hasta 220 millones de dólares anuales. Sin embargo, esta misma medida ha generado preocupación entre las empresas, que la consideran excesiva y poco atractiva para nuevas exploraciones.
Aunque no existe un presupuesto definido para la construcción de la planta, Subía adelantó que una posible ubicación sería la provincia de Zamora Chinchipe, donde ya operan las minas Mirador y Fruta del Norte. Además de concentrar la mayor actividad minera del país, la zona ofrece ventajas logísticas como el aeropuerto de Cumbaratza y la cercanía de concesiones de pequeña minería.
El objetivo es que Zamora se convierta en un hub minero regional. Incluso se contempla que reciba oro proveniente de otros países para su refinación. Por ahora, el proyecto deberá incorporarse al plan minero nacional y continuar atrayendo el interés de inversionistas internacionales.




