Las autoridades colombianas se alistan para recibir un nuevo contingente de ciudadanos privados de libertad que serán deportados desde Ecuador esta semana. El general Pablo Galindo, comandante de la Policía del departamento de Nariño, confirmó al canal Ecuavisa que entre este martes 29 y el miércoles 30 de julio está previsto el arribo de más autobuses con internos al Puente Internacional de Rumichaca, punto fronterizo clave entre ambos países. “La coordinación ya está hecha. Esperamos grupos más reducidos y en los horarios acordados”, indicó.
La repatriación, que inició oficialmente el pasado 26 de julio con el traslado de unos 600 reclusos colombianos desde diferentes centros penitenciarios de Ecuador, ha generado fricciones diplomáticas.
La Cancillería de Colombia expresó su rechazo a lo que calificó como una medida “unilateral”, criticando la falta de una planificación conjunta que permitiera un retorno digno de los deportados.

“Los protocolos estaban establecidos, pero no conocíamos con precisión cuándo empezarían los traslados”, señaló Galindo. Agregó que durante el primer operativo se presentaron inconvenientes logísticos, como la llegada tardía de una gran cantidad de autobuses, lo que complicó la recepción inicial.
Según cifras oficiales, Ecuador prevé deportar a cerca de 1.000 reclusos colombianos. Sin embargo, las autoridades del vecino país señalan que apenas 11 de los trasladados contaban con órdenes de captura vigentes en Colombia, lo que ha alimentado el debate sobre la legalidad y pertinencia de esta medida.
Continúan los diálogos diplomáticos
Mientras los diálogos diplomáticos continúan, en la frontera se mantienen activos los equipos de la Cancillería colombiana, brindando asistencia a los repatriados y gestionando su integración al sistema penitenciario nacional.
Este lunes, la canciller Gabriela Sommerfeld mantuvo una reunión con representantes de la Embajada y Consulado de Colombia en Ecuador, en el marco del proceso de deportación de ciudadanos de ese país.
De acuerdo con la Cancillería, durante el encuentro, las delegaciones reafirmaron su compromiso con el diálogo diplomático fluido y la cooperación bilateral en materia migratoria, enmarcando sus acciones en el respeto a la legislación nacional y los acuerdos internacionales suscritos por ambos países.
El Gobierno ecuatoriano reiteró que los procedimientos de deportación se ejecutan conforme a la normativa vigente, garantizando en todo momento el debido proceso, así como el pleno respeto a los derechos humanos de las personas sujetas a medidas administrativas de movilidad.




