Un operativo conjunto entre la Armada del Ecuador y la Policía Nacional permitió la incautación de 1,5 toneladas de cocaína que fueron lanzadas al mar por los ocupantes de una embarcación sospechosa, durante una persecución en aguas cercanas a Galápagos.
El valor estimado del cargamento en el mercado europeo asciende a 67 millones de dólares, y su incautación habría impedido la circulación de más de 14 millones de dosis de esta sustancia ilícita, según datos oficiales.
El hallazgo se produjo mientras unidades aeronavales y una nave guardacostas realizaban un patrullaje rutinario. Al detectar una lancha rápida no identificada, se inició una operación de intercepción.
Los tripulantes, al notar la presencia militar, intentaron huir realizando maniobras evasivas, durante las cuales arrojaron numerosos paquetes al océano.
El Ministerio del Interior detalló que, “gracias a la rápida acción de los guardacostas”, se logró recuperar un total de 54 sacos flotantes que, según confirmaron las autoridades, contenían cocaína.
La carga fue trasladada a Puerto Baquerizo Moreno, en la isla San Cristóbal, donde se verificó que el peso superaba los 1.400 kilogramos.
El operativo se desarrolló a aproximadamente 200 millas náuticas —unos 370 kilómetros— de la costa del archipiélago, una región estratégica en el combate al narcotráfico por su ubicación geográfica en medio de las rutas hacia Europa y Norteamérica.
Ecuador, ubicado entre Colombia y Perú —los principales productores de cocaína a nivel mundial— se ha consolidado como un punto clave en las rutas del tráfico internacional.
Desde 2021, el país ha mantenido un promedio de 200 toneladas anuales de droga incautada, alcanzando un récord histórico de casi 300 toneladas en 2023. En lo que va de 2025, las autoridades han decomisado cerca de 105 toneladas.




