Frente al avance de la erosión regresiva del río Coca, el Gobierno nacional informó las medidas urgentes que impulsa para proteger la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más importante del país.
Esta erosión comenzó en febrero de 2020, tras el colapso natural de la cascada San Rafael, y desde entonces ha ido avanzando río arriba, acercándose peligrosamente a la captación de agua de la hidroeléctrica.
En respuesta, informó el Gobierno, la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP), en coordinación con el Ministerio de Energía y Minas, creó la Comisión Ejecutora Río Coca, encargada de estudiar el fenómeno y ejecutar obras para mitigar sus efectos.
Las intervenciones comprenden tanto acciones temporales como permanentes. Entre las primeras destacan la instalación de muros de roca de gran tamaño, la estabilización de taludes y la implementación de desvíos parciales del cauce. Estas soluciones buscan frenar de inmediato el avance erosivo.
Acciones permanentes
En cuanto a las obras permanentes, CELEC EP trabaja con asesoría técnica del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE) en un plan estructurado que incluye:
- Etapa 0: Ya finalizada a finales de 2023, consistió en una barrera subterránea de 279 pilotes de concreto, de 24 metros de profundidad y 1,20 metros de diámetro, extendida 220 metros en el lecho del río, a 1,2 kilómetros aguas abajo de la captación.
- Dique permeable: Con un 60 % de avance, esta estructura busca reducir la energía del agua al ampliar el cauce. Está formada por pilotes de hormigón y rocas, e incorpora un puente para facilitar el mantenimiento y el acceso a la otra margen del río.
- Vertedero escalonado: Actualmente en fase de diseño definitivo, servirá para disipar la fuerza del agua y disminuir su capacidad erosiva. Se construirá aguas abajo de la Etapa 0.
- Desvíos del río: En evaluación, estas obras buscarán redirigir el flujo hacia zonas de roca más resistentes, ubicadas en los kilómetros 3 y 9 aguas abajo de la captación.
Según el Gobierno, estas acciones ha logrado frenar el avance de la erosión, garantizando la estabilidad operativa de la central Coca Codo Sinclair y la seguridad del sistema eléctrico nacional.




