Los tres miembros de la Policía Nacional que permanecían retenidos desde el pasado lunes en la comunidad de San Ignacio, parroquia Toacaso, en Cotopaxi, fueron liberados. La decisión se tomó luego de que los uniformados pidieron disculpas públicas a Leonidas Iza, expresidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE).
La sentencia se leyó la noche de este jueves en Planchaloma. En el acta pública se dejó constancia de que los uniformados fueron entregados en buenas condiciones de salud y que la camioneta en la que se movilizaban no sufrió daños. No obstante, los dispositivos tecnológicos incautados permanecerán en cadena de custodia, con fines de investigación y para evitar actos de persecución contra líderes sociales.
Además, se dictó la expulsión por diez años de Kevin Guaman, Bryan Díaz y Carlos Ubidia, quienes no podrán ingresar nuevamente a la comunidad.
Los tres policías fueron interceptados por comuneros de San Ignacio, el 18 de agosto, cuando realizaban labores de seguimiento cerca de la vivienda de Iza, quien denunció un intento de asesinato en su contra.
A lo largo de la audiencia pública, realizada en la comunidad de Planchaloma, los policías alegaron que cumplían órdenes, al señalar que tanto el pasado viernes como el lunes se les encargó verificar que Iza se encontraba en su vivienda, pero rechazaron haber tratado de matar al dirigente, al que denominaban bajo el pseudónimo de «cuy».
El juicio se celebró con presencia de delegados de la Defensoría del Pueblo y de la Cruz Roja Ecuatoriana para velar por el estado físico de los uniformados.
Los integrantes del tribunal investigaron los teléfonos de los policías, quienes admitieron que la unidad de inteligencia de la Policía Nacional realizaba seguimientos a dirigentes sociales y que estaba infiltrada dentro de la Conaie.
A su turno, Iza aceptó las disculpas de los policías a nivel individual, pero no a nombre de la institución. «Seguramente voy a seguir teniendo seguimiento y persecución. Debe quedar clara la responsabilidad política y militar por parte del Estado ecuatoriano en la cabeza del presidente Daniel Noboa», señaló.
El líder indígena apuntó que «sería un acto nada responsable» castigar a estos tres agentes que seguían órdenes de sus superiores y confió en que ahora la justicia ordinaria actúe contra este tipo de seguimientos sin orden judicial a líderes sociales y contra la infiltración de organizaciones.
«Demostramos al mundo que la justicia indígena no es agua, ortiga y fuete (látigo). Lo que en la justicia ordinaria tarda dos años, nosotros demostramos en cuatro días al país lo que están haciendo con nosotros», dijo Iza, para quien «la investigación está clara: es una persecución política perpetrada desde el Ministerio del Interior del señor presidente de la República».
«Aquí no estamos delincuentes ni narcotraficantes, hay gente trabajando», apuntó el excandidato presidencial al señalar que, durante su retención, a los tres policías «se les han garantizado los derechos humanos». «Nosotros no somos animales», concluyó.




