El presidente Daniel Noboa defendió este lunes su propuesta de consulta popular, prevista para el 30 de noviembre de 2025. En un acto realizado en Daule, el mandatario aseguró que el proceso permitirá a los ecuatorianos escoger entre “seguir anclados en el pasado” o “avanzar hacia un mejor futuro”.
“Nosotros luchamos todos los días para mejorar la vida de los ecuatorianos y ellos luchan todos los días para que todo se mantenga igual y nada cambie”, expresó el jefe de Estado en su discurso.
Inversión en cuidado infantil
Durante el evento, Noboa entregó un centro para la atención de menores de edad y destacó la inversión de 113 millones de dólares destinada al sector infantil.
Subrayó que el verdadero cambio comienza con los niños: “Cuidar a nuestros niños desde sus primeros días de vida es lo más importante, dándoles nutrición, tranquilidad y un espacio donde puedan crecer sanos y alegres”.
Críticas a medios y oposición
El presidente también cuestionó el manejo informativo de la coyuntura política: “Las noticias malas van a pesar más que las buenas, y van a tratar de cubrir todas las páginas de periódicos y noticieros”.
Sin mencionar directamente a sectores opositores, criticó los cuestionamientos sobre un supuesto fraude electoral con “tinta transferible” durante las elecciones pasadas, afirmando que su gobierno escribe una historia “con tinta imposible de borrar”.
Contexto de la consulta
El pronunciamiento de Noboa se dio horas después de que la vocera de Carondelet, Carolina Jaramillo, confirmara que el Gobierno presentará nuevas preguntas a la Corte Constitucional.
Jaramillo confirmó que además se reformularán algunas de las preguntas que fueron previamente negadas por el alto tribunal.
La vocera cuestionó la actuación del organismo y aseguró que “la sensación no solo de parte del Gobierno, sino de los ciudadanos en general, es que lamentablemente tenemos una Corte absolutamente desconectada de las necesidades y preocupaciones de la gente”.
La funcionaria mencionó que existen temas sensibles, como la castración química o el financiamiento de programas contra la desnutrición crónica infantil, que “requieren acciones inmediatas y contundentes”, «pero que la Corte ha preferido no abordar», dijo.
Según explicó, tras el debate ciudadano generado por la consulta popular, el Ejecutivo decidió no solo enviar preguntas adicionales, sino también replantear algunas de las que ya fueron rechazadas, con el fin de “encontrar la mejor vía de llegar a la consulta popular”.
La pasada semana la Corte Constitucional se pronunció sobre las iniciativas de enmienda constitucional, reforma parcial y consulta popular presentadas por el presidente Daniel Noboa. En el análisis de las cinco preguntas planteadas para la consulta popular y referéndum constitucional, el máximo tribunal solo calificó dos como viables por la vía de la enmienda:
- Trabajo por horas en el sector turístico, limitado a la primera relación laboral y adaptado a la naturaleza estacional de esta actividad.
- Reducción del número de asambleístas, manteniendo criterios de representación territorial y poblacional sin afectar el carácter democrático del Estado.
Por el contrario, la Corte determinó que no procede la enmienda para:
- Eliminar el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), al considerar que alteraría la estructura del Estado.
- Permitir juicios políticos a jueces de la Corte Constitucional, por comprometer la independencia judicial y el sistema de pesos y contrapesos.
Asimismo, rechazó la propuesta de reforma parcial que planteaba la castración química obligatoria y un registro de agresores sexuales, al señalar que carece de sustento científico y que el mecanismo no garantiza una protección efectiva a las víctimas.
De igual forma, la Corte descartó la consulta popular para permitir casinos en hoteles de cinco estrellas, al considerar que la pregunta era confusa y compuesta, pues incluía la reapertura de salas de juego, la creación de un tributo y el destino de los recursos.
Con estas resoluciones, el plan del Ejecutivo de llevar a referéndum en diciembre queda reducido, por ahora, a cuatro preguntas:
- Trabajo por horas en el sector turismo.
- Reducción del número de asambleístas.
- Establecimiento de bases extranjeras en territorio ecuatoriano.
- Eliminación del financiamiento estatal para organizaciones políticas.
Las dos últimas siguieron el trámite de reforma parcial en la Asamblea Nacional y requieren ratificación ciudadana mediante referéndum.




