Al medio día de este lunes, organizaciones indígenas y campesinas cerraron el principal acceso de ingreso y salida a Latacunga, en el marco del paro nacional convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).
La medida busca presionar al Gobierno para que derogue el decreto que eliminó el subsidio al diésel, una de las principales demandas de los movimientos sociales en las protestas.
El bloqueo impidió también el paso de buses que trasladaban ciudadanos movilizados para participar en la marcha oficialista convocada en respaldo al presidente Daniel Noboa.
El cierre ocurre mientras Latacunga se mantiene como epicentro de la tensión política, al ser sede provisional del Ejecutivo y escenario tanto de la “Marcha por la Libertad” promovida por el Gobierno como de la movilización indígena liderada por el Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC).
Las fuerzas de seguridad permanecen desplegadas en la zona, aunque hasta el momento no se reportan enfrentamientos.
Enfrentamientos entre militares y manifestantes en Otavalo

La mañana de este lunes, el paro nacional escaló en intensidad en el norte del país. En el sector de San Pablo, cantón Otavalo, provincia de Imbabura, se registró un enfrentamiento entre manifestantes y militares.
Los protestantes portaban palos y piedras, mientras que la fuerza pública respondió con gases lacrimógenos para dispersarlos. La situación obligó a reforzar la presencia militar con un vehículo táctico en el área.
Redondel de El Cajas, punto neurálgico
Otro de los focos críticos es el redondel de El Cajas, en el límite de Imbabura y Pichincha, donde confluyen los accesos a la Panamericana Norte, Tabacundo, Cayambe y Otavalo. Desde la noche del domingo, comunidades de la zona iniciaron cierres intermitentes que derivaron en enfrentamientos durante la madrugada y primeras horas del lunes.
Los manifestantes se repliegan, pero poco después regresan para volver a bloquear. A las 06:00, la carretera fue habilitada, aunque nuevos choques con piedras y palos de un lado, y bombas lacrimógenas del otro, volvieron a paralizar el tránsito.
Durante la mañana, la comunidad Eugenio Espejo de Cajas cerró nuevamente los seis carriles de la Panamericana con llantas encendidas, troncos y desechos, lo que generó daños en vehículos particulares. Una camioneta terminó con sus cuatro llantas destruidas, y conductores denunciaron amenazas si intentaban pasar por la zona.
Anuncian sanciones ante posibles bloqueos en Azuay
“Seremos drásticos en sancionar de acuerdo con nuestras competencias”, anunció Hugo Gómez, director de la Comisión de Tránsito del Ecuador en Azuay, frente a un eventual bloqueo de vías estatales en esa provincia.
Mientras tanto, la Federación de Organizaciones Indígenas y Campesinas del Azuay anunció un levantamiento indefinido desde este martes, 23 de septiembre, en contra del proyecto minero Loma Larga. Lauro Sigcha, presidente de la Federación, denunció que la empresa minera Dundee Precious Metals continúa sus actividades en Quimsacocha.
El cierre de la Panamericana en El Cajas y Otavalo golpea directamente la movilidad regional, pues esta vía es la principal conexión hacia el norte del país y la frontera con Colombia.
Aunque en algunos momentos se ha logrado habilitar tramos de la carretera, el ambiente en la zona sigue siendo de alta tensión, con comunidades organizadas que buscan mantener bloqueos y contingentes militares desplegados para contenerlos.
Jornada inició con tensiones en Panamericana Norte, Quito
La jornada de este lunes inició con tensiones en la Panamericana Norte, a la altura de San Miguel del Común, en el norte de Quito. Un grupo de moradores salió a manifestarse desde tempranas horas, quemó llantas y bloqueó un carril en sentido sur–norte, pese al despliegue policial y militar que resguarda la zona.

La Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) informó que el paso de vehículos fue restablecido cerca de las 06:10, aunque persiste la presencia de manifestantes y uniformados. Durante la cobertura de la protesta, un equipo periodístico de Teleamazonas fue agredido con palos y piedras.
En paralelo, la Panamericana Sur se mantiene habilitada. Militares custodian el sector de Cutuglagua, en el límite entre Quito y Mejía, donde el tránsito fluye con normalidad.
En el límite entre Imbabura y Pichincha, en el redondel de El Cajas, los manifestantes cerraron por momentos la vía que conecta a Otavalo con Tabacundo y Cayambe.

Por su parte, Latacunga, convertida en sede temporal del Ejecutivo, amaneció bajo un fuerte resguardo policial y militar, con controles en la Panamericana y alrededores de la Gobernación de Cotopaxi.
El Ministerio de Educación confirmó que las clases en escuelas y colegios serán presenciales, salvo en Cotopaxi, donde se dictarán de manera virtual.
El paro nacional convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) arrancó la noche del domingo con cierres menores en comunidades del norte. No obstante, no todas las organizaciones indígenas han confirmado su adhesión a la medida, especialmente en sectores de la Amazonía.
Gobierno asegura que la fuerza pública controla intentos de protestas

La portavoz del Gobierno Nacional, Carolina Jaramillo, aseguró más temprano que, pese al inicio del paro nacional, la mayoría de vías del país se mantienen habilitadas. Señaló que la fuerza pública dispersó pequeños intentos de movilización, que no superan las 60 y 80 personas, y que el único punto «problemático» registrado durante la mañana fue Cayambe, donde se intentó cerrar la vía E35.
“Esto demuestra que la mayoría de ecuatorianos quiere trabajar y sacar adelante el país, en contraste con algunos dirigentes que buscan generar caos”, afirmó Jaramillo.
La funcionaria recalcó que el Gobierno actuará con firmeza y dentro del marco legal, recordando que la paralización de servicios públicos está penada en el Código Orgánico Integral Penal (COIP).





