La primera jornada de protestas como parte del paro nacional convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) dejó más de 50 personas detenidas a nivel nacional, según confirmó el ministro del Interior, John Reimberg. De ese total, 20 fueron arrestadas en Otavalo tras los disturbios en el Comando de Policía del cantón.
El ministro Reimberg detalló que entre los 20 detenidos en Otavalo figuran dos ciudadanos de nacionalidad venezolana, presuntamente vinculados al grupo delictivo Tren de Aragua. “Es un tema que nos llama la atención y debe investigarse qué hacían en estas manifestaciones”, señaló.
Desde tempranas horas, cerca de 1.000 manifestantes se concentraron en la ciudad y, según la Policía Nacional, protagonizaron un ataque contra las instalaciones policiales.
El hecho dejó motocicletas y vehículos —tanto oficiales como particulares— destruidos, además de daños a la infraestructura del cuartel. Dos servidores policiales resultaron heridos en medio de los enfrentamientos.
La institución uniformada rechazó lo que calificó como “acciones terroristas” que ponen en riesgo la seguridad ciudadana y el orden público. En contraste, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) denunció un uso excesivo de la fuerza y reportó la detención de una manifestante a la que, según su versión, se le arrestó de manera “arbitraria y violenta”.
Por otra parte, el ECU 911 informó sobre la destrucción de una cámara de videovigilancia en el sector de Caluquí, un bien catalogado como estratégico para la seguridad ciudadana. La entidad advirtió que este tipo de daños puede acarrear sanciones penales de uno a tres años de prisión, según el Código Integral Penal (Coip).
Los disturbios obligaron a la intervención conjunta de policías y militares en la zona norte del país. El Gobierno hizo un llamado a que las protestas se desarrollen de forma pacífica, sin afectar bienes públicos ni privados.




