El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó este viernes que los atentados frustrados en Quito y Guayaquil están vinculados entre sí y serían una respuesta de organizaciones criminales a la presión ejercida por las fuerzas del Estado. En una entrevista para Teleamazonas, el funcionario señaló que los ataques fueron planificados para generar temor en la población y desviar la atención de las operaciones de seguridad.
Reimberg explicó que el vehículo localizado la noche del jueves cerca del Complejo Judicial Norte de Quito no solo contenía tres cilindros de gas, sino también carga explosiva que habría provocado “una gran explosión con afectación a edificios cercanos”, de no haber sido desactivada a tiempo por el Grupo de Intervención y Rescate (GIR) de la Policía Nacional.
Sobre la alerta registrada en el centro de Guayaquil, el ministro indicó que tuvo como objetivo “distraer la atención” mientras avanzaba el intento de ataque en Quito. Según dijo, desde la víspera se tenía conocimiento del robo de un vehículo en Santo Domingo que posiblemente sería utilizado como coche bomba en la capital.
Reimberg aseguró que estas acciones son una reacción de grupos criminales perjudicados por recientes operativos militares, especialmente en Azuay. “Esa operación les causó una pérdida de un millón de dólares diarios producto de la minería ilegal que hoy está destruida. Los grupos delincuenciales están preocupados con la fuerza con la que los estamos atacando. Este fue un intento de querernos atemorizar”, señaló.
El ministro agregó que los atentados buscaban generar inestabilidad a pocos días de la consulta popular convocada para la próxima semana. Según su versión, los grupos criminales temen especialmente a la pregunta relacionada con la posibilidad de bases militares extranjeras en el país.
La tarde del jueves se registraron dos alertas de bomba: una en la avenida 9 de Octubre, en Guayaquil, y otra en los exteriores del Complejo Judicial Norte, en Quito. En ambos casos, el GIR intervino y descartó o desactivó los artefactos.
Judicatura califica como “acto de intimidación” la amenaza de bomba
El Consejo de la Judicatura (CJ) rechazó “enérgicamente” la amenaza de bomba en los exteriores del Complejo Judicial Norte de Quito, hecho que calificó como un “acto de intimidación contra la Función Judicial”.
El Consejo de la Judicatura informó que, en coordinación con la Policía Nacional, se activaron de inmediato los protocolos de seguridad para garantizar la integridad de los servidores y usuarios del sistema judicial, así como la continuidad de la atención al público.
“El Consejo de la Judicatura mantiene coordinación permanente con las autoridades competentes para el desarrollo de las investigaciones e invita a la ciudadanía a informarse únicamente por los canales oficiales”, señaló la institución a través de un pronunciamiento público.
Por su parte, el ministro Reimberg indicó que este hecho se analiza dentro de la misma línea investigativa del atentado ocurrido semanas atrás en Guayaquil. La Policía continúa con las pericias correspondientes.
El presidente del CJ, Mario Godoy, advirtió en su red social X que “la amenaza de bomba registrada hoy en el Complejo Judicial Norte de Quito no detendrá nuestro compromiso con la justicia ni con el país”.
CJ reiteró su compromiso con el fortalecimiento de la justicia, la seguridad ciudadana y el Estado de derecho. Además, afirmó que no cederá ante actos de amedrentamiento y que continuará trabajando en la lucha contra la delincuencia, la corrupción y el crimen organizado.




