El ministro del Interior, John Reimberg, aseguró este lunes que la masacre registrada el domingo, 9 de noviembre, en la cárcel de Machala —donde murieron 27 personas privadas de libertad— fue una represalia de la banda criminal Los Lobos contra el grupo Sao Box.
Según el ministro, los atacantes asfixiaron a sus rivales dentro de las celdas, lo que coincide con el reporte del SNAI que indicó muertes por “suspensión”.
En una entrevista radial, Reimberg aseguró que los hechos estarían vinculados a una disputa de poder entre organizaciones criminales en medio del proceso de traslado de reclusos de alta peligrosidad a la cárcel del Encuentro en Santa Elena, considerada el centro penitenciario de máxima seguridad del país.
“Es el mismo modus operandi”
El titular de Interior vinculó los hechos con actores que —según dijo— también habrían estado detrás del paro indígena registrado meses atrás en Imbabura.
“Es el mismo modus operandi que ellos hacen para que el caos y la violencia salgan a flote en estos momentos, cuando estamos a puertas de una consulta”, señaló Reimberg, en referencia al referéndum y consulta popular del 16 de noviembre.
Reimberg aseguró que existen vínculos entre bandas criminales y sectores políticos, afirmando que en administraciones pasadas se habrían pactado beneficios con cabecillas que estaban recluidos en La Roca, en Guayaquil.
“Son quienes estaban en La Roca, quienes en su momento pactaron en gobiernos anteriores y hoy están siendo trasladados, algo que nadie se había atrevido, a una cárcel de máxima seguridad donde se les acabó la fiesta”.
Reimberg confirmó que el primer enfrentamiento ocurrido la madrugada del 9 de noviembre en Machala —antes de la masacre masiva— se originó por una pelea directa entre Los Lobos y Sao Box, dos de las estructuras criminales con presencia en cárceles y territorios del país.
Las autoridades mantienen operativos simultáneos en los centros penitenciarios y no descartan nuevos traslados de reclusos considerados de alto riesgo.




