El papamóvil que el fallecido papa Francisco utilizó durante su visita a Belén en 2014 llegó este martes, 25 de noviembre, a la ciudad cisjordana transformado en una clínica destinada a atender a niños y niñas de Gaza. Sin embargo, las autoridades israelíes aún no han autorizado su ingreso en la Franja, pese a que el proyecto responde a “uno de los últimos deseos” del pontífice, según confirmó el Vaticano tras la muerte de Jorge Mario Bergoglio el pasado 21 de abril.
Durante la presentación del vehículo, el cardenal Anders Arborelius, obispo de Estocolmo, bendijo la unidad médica y recordó el interés del papa por el bienestar de la infancia. “Seguro que recibiría esta noticia con una gran sonrisa; para él era muy importante que los niños del mundo tuvieran una vida mejor”, expresó el cardenal.
Francisco denunció en repetidas ocasiones el sufrimiento de los gazatíes durante la ofensiva israelí posterior a los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. El papa mantenía comunicación casi diaria con el párroco Gabriel Romanelli, de la iglesia de la Sagrada Familia en Gaza, para seguir de cerca la devastación en la ciudad.
Un “vehículo de la esperanza”
La clínica móvil, bautizada como el “vehículo de la esperanza”, fue presentada por Cáritas, entidad que coordina la iniciativa. El automóvil Mitsubishi ha sido acondicionado para brindar atención pediátrica en primera línea de zona de guerra y equipado con pruebas rápidas, kits de sutura, jeringuillas, oxígeno, vacunas y una pequeña nevera para medicamentos.
Hasta cuatro trabajadores sanitarios podrán operar simultáneamente en su interior. El vehículo fue despojado de toda tecnología y accesorios superfluos, mantiene un diseño blanco austero y exhibe en sus laterales la inscripción “clínica móvil”, su apodo, el lema “Ponemos al amor en acción” y los logos de Cáritas, el Patriarcado Latino de Jerusalén y la Autoridad Nacional Palestina, que facilitó su llegada a Cisjordania.
El secretario general de Caritas Internationalis, Alistair Dutton, indicó que continúan las negociaciones con Israel para permitir su entrada a Gaza. “La idea es que se sume a las otras diez clínicas itinerantes con las que Cáritas ya cuenta en la Franja, y que han sido dañadas durante los dos años de guerra. Empezaría a coordinarse con ellas para ver dónde resultaría más útil”, explicó.
Por razones de seguridad, los asistentes no pudieron ingresar al vehículo durante la ceremonia, que se realizó al aire libre, en el patio de una cafetería cercana a la basílica de la Natividad. Una niña gazatí entregó una ofrenda floral al cardenal Arborelius, gesto que marcó uno de los momentos más simbólicos del acto.
Un símbolo de paz en medio de la devastación
El doctor Ramzi Khoury, presidente del Fondo Nacional Palestino, celebró la llegada del antiguo papamóvil y la describió como “un camino hacia la paz” y un gesto de “entendimiento entre cristianos y musulmanes en Palestina”.
El contexto humanitario sigue siendo grave. Según el Gobierno de Gaza, la ofensiva israelí, iniciada hace más de dos años y actualmente en un alto el fuego frágil, ha dejado 69.756 muertos, más de 20.000 de ellos niños, y 170.946 heridos, cifras que continúan aumentando pese a la tregua.
Mientras la clínica móvil espera autorización para cruzar hacia Gaza, su presencia en Belén se ha convertido en un potente símbolo de solidaridad y de la última voluntad del papa Francisco: llevar esperanza y atención médica a los niños atrapados en la guerra.




