Al menos trece personas privadas de libertad (PPL) fueron encontradas muertas la tarde de este domingo, 7 de diciembre, en el Centro de Privación de Libertad El Oro N.º 1, en Machala. El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) detalló que la Policía Nacional sigue operando dentro de la cárcel, mientras el equipo técnico verifica la identidad de los fallecidos.
El SNAI confirmó que el hallazgo se produjo poco después de una explosión registrada a una cuadra del centro penitenciario, lo que generó un amplio despliegue policial en la zona. Según información preliminar, los cuerpos fueron localizados en el primer piso del penal durante un barrido táctico efectuado por personal policial y penitenciario.

La explosión externa, presuntamente ocasionada por un artefacto detonado desde un dron, habría tenido como objetivo distraer a los uniformados que se encontraban vigilando el perímetro. Testigos señalaron que se escucharon al menos dos detonaciones, lo que activó de inmediato los protocolos de seguridad.
Mientras tanto, decenas de familiares de los reclusos se concentraron en los exteriores del CPL para exigir información al personal del SNAI sobre la situación interna.
En la zona de la explosión, agentes del GIR y de Criminalística levantaron indicios y encontraron un mensaje intimidatorio dirigido al director del centro carcelario. Las autoridades investigan si este ataque tiene relación directa con los homicidios ocurridos dentro del penal. De acuerdo con un extracto policial inicial, miembros del grupo delictivo Los Lobos SaoBox habrían ejecutado los asesinatos utilizando fundas plásticas para asfixiar a las víctimas.
Los cadáveres fueron trasladados al Centro Forense de Machala para la realización de las autopsias y demás pericias correspondientes. Hasta el momento, ninguna autoridad ha confirmado detenciones relacionadas con el caso, mientras continúan las investigaciones para determinar cómo se coordinó el ataque externo y los crímenes dentro del penal.
Este nuevo episodio de violencia ocurre apenas semanas después de que, en noviembre, 32 reclusos fueran encontrados muertos por asfixia en sus celdas en el mismo centro penitenciario. Aquella masacre derivó en el traslado de personas privadas de libertad hacia otros recintos del país. La escalada de violencia registrada este domingo vuelve a poner en evidencia la grave crisis carcelaria que atraviesa la provincia de El Oro y el sistema penitenciario ecuatoriano en general.




