El gobierno de Líbano oficializó la candidatura de la política y diplomática ecuatoriana-libanesa, Ivonne Baki, para la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cargo que actualmente ocupa António Guterres y cuyo mandato concluye en diciembre de 2026.
La propia Baki dio a conocer la postulación el sábado, 10 de enero, en su cuenta en la red social X. Un mes antes, en diciembre de 2025, había confirmado que cuenta con el respaldo de Estados Unidos para aspirar a la jefatura del organismo multilateral.
Baki posee doble nacionalidad, ecuatoriana y libanesa, lo que permitió que su nominación sea presentada oficialmente por el país de Medio Oriente.
La diplomática ocupado varios cargos de alto nivel en el Estado ecuatoriano. Fue ministra de Comercio Exterior durante el gobierno de Lucio Gutiérrez, así como embajadora de Ecuador en Estados Unidos y Francia. Mantiene, además, una relación cercana con el presidente estadounidense Donald Trump, vínculo que se remonta a inicios de la década de 2000.
La candidata vivió parte de su juventud en Líbano durante la guerra civil y posteriormente residió en Francia y Estados Unidos. Estudió arte en la Sorbona y administración pública en la Universidad de Harvard. En el ámbito diplomático, apoyó el proceso de paz entre Ecuador y Perú, que puso fin a décadas de tensiones fronterizas entre ambos países.
Baki también fue una de las impulsoras de la iniciativa Yasuní-ITT, que planteaba mantener el petróleo bajo tierra en el Parque Nacional Yasuní a cambio de aportes internacionales. Aunque el proyecto no logró el financiamiento esperado y el bloque fue explotado, años después una consulta popular dispuso el fin de las operaciones petroleras en esa zona, proceso que actualmente se encuentra en fase de desmantelamiento.
La postulación de Ivonne Baki se da en un contexto de expectativa internacional por la sucesión en la secretaría general de la ONU, uno de los cargos diplomáticos más relevantes a nivel global.




