Gremios empresariales de Ecuador y Colombia solicitaron este lunes la suspensión temporal de las tasas y aranceles aplicados por ambos países, mientras los gobiernos avanzan en acuerdos que permitan desescalar la tensión comercial.
En una rueda de prensa conjunta, el Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), la Cámara de Industrias y Producción (CIP) y la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) de Colombia, advirtieron que las medidas recíprocas —que actualmente alcanzan niveles del 30 % y 50 %— están generando efectos negativos en las cadenas productivas y en el comercio bilateral.
“Las medidas arancelarias ya están generando señales de presión en el comercio bilateral. Cuando el intercambio se distorsiona, los efectos no se quedan en las estadísticas: se trasladan a los precios, a la inversión y al empleo”, señaló Juan Carlos Navarro, presidente del CEE.
Por su parte, María Paz Jervis, presidenta ejecutiva de la CIP, afirmó que los aranceles impactan al menos a 2.000 empresas y calificó la decisión como contraproducente desde el punto de vista fiscal y económico.
Llamado al diálogo y advertencia sobre informalidad
Los gremios insistieron en que el conflicto debe resolverse mediante mecanismos diplomáticos y técnicos. “No se trata de quién tiene la razón. Se trata de proteger la seguridad, la estabilidad económica, el empleo y la integración regional”, sostuvo Navarro.
Añadió que el sector productivo busca aportar soluciones que permitan compatibilizar seguridad y estabilidad económica. “Hoy, más que nunca, el momento exige puentes, no barreras”, afirmó.
Desde el ámbito empresarial también se alertó sobre un posible efecto colateral: el incremento del contrabando y la informalidad en las zonas fronterizas si se mantienen las restricciones.
Escalada comercial y efectos inmediatos
El pedido se produce en un contexto de endurecimiento de restricciones comerciales entre ambas naciones.
Ecuador elevó del 30 % al 50 % la tasa de seguridad aplicada a productos colombianos desde el 1 de marzo, argumentando razones de control fronterizo y seguridad. En respuesta, Colombia publicó un borrador de decreto para aumentar su arancel del 30 % al 50 % sobre bienes ecuatorianos e incluir más de 100 nuevos productos en la medida.
Según el sector empresarial, estas decisiones ya están generando impactos concretos. De acuerdo con la Cámara de Industrias y Producción, cerca de 2.000 empresas ecuatorianas —que representan alrededor de 200.000 empleos— se ven afectadas por la situación actual.
En paralelo, la Cámara de Comercio de Guayaquil indicó que las importaciones desde Colombia han caído un 67 % desde el 1 de febrero.
Contexto de las medidas
La decisión ecuatoriana fue oficializada mediante resolución del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae), que estableció la aplicación inmediata del arancel del 50 % a mercancías colombianas.
El Gobierno sostiene que el objetivo es fortalecer el control en la frontera, en medio de cuestionamientos sobre acciones del país vecino frente a la seguridad regional.
Por su parte, autoridades colombianas han planteado medidas recíprocas que afectarían la competitividad de exportaciones ecuatorianas en su mercado.
Ante este escenario, los gremios empresariales de ambos países coinciden en que la única salida viable es el diálogo al más alto nivel.
“Insistimos en el llamado urgente al diálogo para encontrar una solución que proteja el vínculo existente, con impacto directo en la estabilidad y el bienestar regional”, concluyó el pronunciamiento conjunto.




