El Consejo Universitario de la UTE resolvió revocar el Doctorado Honoris Causa que la institución había otorgado en 1992 al exobispo Emilio Stehle, tras “graves” denuncias en su contra por abusos sexuales y presunto encubrimiento.
La decisión fue adoptada el martes, 3 de marzo, mediante una resolución, en una sesión en la que los integrantes del órgano universitario aprobaron la medida por unanimidad.
Decisión basada en criterios éticos

El canciller de la universidad, Ricardo Hidalgo Ottolenghi, explicó que el doctorado honoris causa representa la máxima distinción simbólica que una institución académica puede otorgar, destinada a reconocer a personas que encarnan valores éticos y aportes relevantes a la sociedad.
Sin embargo, señaló que las denuncias contra Stehle por abusos sexuales, especialmente cometidos por alguien que ejercía liderazgo espiritual, resultan incompatibles con los principios que busca representar este reconocimiento.
“Nuestra decisión no sustituye a los procesos judiciales, pero es un mínimo acto de solidaridad y empatía”, expresó el canciller al presentar la propuesta ante el Consejo Universitario.
Resolución aprobada por unanimidad
Tras conocer el planteamiento del canciller, el Consejo Universitario de la UTE resolvió retirar oficialmente el reconocimiento otorgado hace más de tres décadas al exobispo.
El rector de la institución, Daniele Rocchio, afirmó que los hechos denunciados no pueden ser ignorados ni minimizados.
“La oscuridad de los horrores denunciados no se tapa con obra social ni con aplausos”, señaló el rector durante la sesión en la que se adoptó la resolución.
Eliminación del reconocimiento
Como parte de la decisión institucional, el nombre de Emilio Stehle fue retirado de la lista de personalidades distinguidas con el Doctorado Honoris Causa de la universidad.
Las autoridades académicas señalaron que la medida busca honrar la verdad y reconocer a las víctimas, así como reafirmar el compromiso de la institución con los valores éticos y la responsabilidad social.
La Universidad UTE considera que esta resolución marca un precedente institucional frente a casos de denuncias graves contra personas que han recibido reconocimientos académicos.




