El director nacional de Unidad Popular, Geovanni Atarihuana, presentó este lunes un oficio ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) solicitando el archivo de un informe técnico que plantea la posible cancelación del partido por presunto incumplimiento en el número de afiliados.
Durante su pronunciamiento, Atarihuana denunció una supuesta intencionalidad política detrás del proceso. “Queremos denunciar al Ecuador y al mundo que Daniel Noboa, utilizando a la presidenta del Consejo Nacional Electoral, pretende eliminar a nuestro partido del registro electoral”, afirmó.
Cuestionamientos al informe técnico
El dirigente calificó el documento como irregular y sin sustento. “Elaboraron un informe totalmente fraudulento (…) es una mentira del tamaño del Chimborazo”, sostuvo, al tiempo que aseguró que no existe una resolución formal del pleno del CNE que haya iniciado el proceso.
Según explicó, el informe cuestionado plantea que el partido habría reducido su base de afiliados, lo que, de confirmarse, implicaría incumplir los requisitos establecidos en el Código de la Democracia para mantener su personería jurídica.
Atarihuana rechazó esta posibilidad y aseguró que su organización mantiene respaldo suficiente. “Nosotros tenemos certificadas 206.000 afiliaciones y menos del 1 % de desafiliaciones. Ese informe no tiene base jurídica”, indicó.
Sesión sin resolución en el CNE
El pasado 21 de marzo, el pleno del CNE conoció informes técnicos que proponían iniciar el proceso de cancelación de varias organizaciones políticas, entre ellas Unidad Popular y el movimiento Construye.
Sin embargo, la propuesta no fue aprobada por falta de votos. En la sesión participaron tres consejeros: Diana Atamaint y José Merino votaron a favor, mientras que Elena Nájera se abstuvo, argumentando que no recibió la documentación con la debida anticipación.
Denuncia de presión política

Atarihuana insistió en que existe presión desde el Ejecutivo para avanzar en la eliminación del partido. “El sueño de Noboa es estar solo en la papeleta electoral”, declaró, y añadió que “no vamos a permitir que se asalte la democracia”.
Además, hizo un llamado a los consejeros electorales a actuar con independencia. “Llamamos a los consejeros a no ceder a presiones ni chantajes del poder”, expresó.
El dirigente solicitó que el informe sea archivado por falta de sustento técnico y legal, y exigió al CNE que certifique la base de datos de afiliaciones utilizada en el análisis.
También advirtió posibles acciones legales. “De existir responsabilidades, los funcionarios que se han prestado para aquello deberán responder, incluso en el ámbito penal”, afirmó.
Unidad Popular reiteró que continuará participando en el escenario político nacional. “Unidad Popular vive, la lucha sigue”, concluyó Atarihuana.




