El Ministerio de Defensa defendió la operación militar ejecutada a inicios de marzo en la provincia de Sucumbíos tras la publicación de un reportaje de The New York Times donde señalan que el sitio atacado era una granja lechera.
En un comunicado oficial, la cartera de Estado indicó que el operativo —realizado en el marco de la fase “Ofensiva Total” y con apoyo de Estados Unidos— estuvo dirigido contra estructuras del crimen organizado transnacional vinculadas a los “Comandos de la Frontera”.
Evidencias presentadas por el Gobierno
Según las autoridades, en el lugar intervenido se hallaron indicios de actividades ilícitas, entre ellos un fusil semiautomático y un alimentador con 30 cartuchos.
Además, durante la operación se aprehendió a cuatro ciudadanos colombianos, presuntamente vinculados a este grupo armado, en una acción basada en información de inteligencia validada en cooperación con Estados Unidos.
El Ministerio de Defensa aseguró también que el área fue “reconocida, asegurada y aislada” antes, durante y después del operativo para evitar daños colaterales.
Asimismo, recalcó que el sitio no correspondía a una granja lechera, ya que —según la versión oficial— no existía presencia de ganado ni actividad productiva en la zona.
El pronunciamiento se produce tras un reportaje de The New York Times, que sostiene que el lugar bombardeado, en la comunidad de San Martín (Lago Agrio), pertenecía a un campesino dedicado a la producción de leche.
Según el medio estadounidense, trabajadores del sitio denunciaron agresiones y posibles vulneraciones de derechos durante el operativo.
Frente a estas versiones, el Gobierno reiteró su disposición de investigar cualquier situación relacionada con derechos humanos, aunque rechazó “cualquier aseveración que distorsione los hechos”.
El ministro del Interior, John Reimberg, también respaldó este miércoles la operación y cuestionó las interpretaciones sobre el objetivo del ataque.
“Si pensamos que los lugares a atacar tienen letreros que digan ‘finca de narcotraficantes’ (…) hay un problema de entendimiento sobre cómo operan los grupos criminales”, afirmó en entrevistas radiales.
El funcionario sostuvo que las evidencias encontradas demuestran que el sitio correspondía a un campamento criminal y no a una instalación civil.
Contexto del operativo
El Ministerio de Defensa señaló que el área intervenida era utilizada como zona de descanso del cabecilla alias “Mono Tole” y como centro de entrenamiento de al menos 50 integrantes del grupo.
Según las autoridades, desde ese lugar se habrían planificado acciones que derivaron en hechos como el asesinato de 11 militares en Alto Punino y un ataque contra personal de inteligencia que dejó un militar fallecido y cuatro heridos. Alias “Mono Tole” es considerado un objetivo de alto valor y figura entre los más buscados en Colombia.
Mientras tanto, la organización Alianza por los Derechos Humanos presentó denuncias ante la Fiscalía y organismos internacionales, incluidos Naciones Unidas, para que se investigue lo ocurrido.
El caso se mantiene bajo análisis en medio de versiones contrapuestas entre el Gobierno ecuatoriano y reportes internacionales sobre el desarrollo del operativo.




