Un ataque armado registrado la tarde del domingo, 5 de abril, en un complejo deportivo de la avenida 25 de Julio, en el sur de Guayaquil, dejó dos personas fallecidas y al menos siete heridas, entre ellas un policía y dos menores de edad.
De acuerdo con información preliminar, varios hombres armados llegaron al sitio alrededor de las 17:00 y abrieron fuego contra las personas que se encontraban en el lugar. Producto del ataque, los cuerpos de dos jóvenes —de 15 y 18 años— quedaron tendidos junto a una motocicleta.
El jefe del distrito Sur, Henry Mendoza, confirmó que entre los fallecidos se encuentra un menor de edad. Además, detalló que los heridos serían víctimas colaterales, dos de ellos en estado crítico: un adulto y un menor.
Policías entre los lesionados
Entre los lesionados también figura un policía que se encontraba fuera de servicio, participando en una actividad deportiva dentro del complejo.
Tras la alerta, unidades de Criminalística y de la Dinased llegaron al sitio para iniciar las investigaciones, bajo resguardo militar.
Con apoyo de cámaras de videovigilancia, las autoridades ejecutaron operativos en distintos sectores de la ciudad que permitieron la captura de un sospechoso, quien se movilizaba en un vehículo interceptado en la cooperativa 13 de Febrero, en el sector Siete Lagos.
Según Mendoza, el detenido registra antecedentes penales. Además, la Policía retuvo dos vehículos presuntamente vinculados al hecho, uno de ellos localizado en las inmediaciones del estadio Estadio Capwell.
Durante la noche se realizaron allanamientos en el sector de las Casas Colectivas, en las calles Gómez Rendón y José Mascote, en busca de otros posibles implicados. De forma preliminar, se conoció sobre una segunda detención, aunque su vínculo con el ataque aún no ha sido confirmado.
El hecho violento ocurrió al cierre del feriado de Semana Santa y se suma a otros episodios registrados en la ciudad, en medio del estado de excepción vigente en varias provincias del país.
Las autoridades indicaron que las investigaciones continúan para determinar las causas y motivaciones del ataque.




