El Gobierno Nacional anunció que, a partir del 1 de mayo, incrementará del 50% al 100% la tasa de seguridad aplicada a las importaciones provenientes de Colombia, como parte de medidas orientadas a reforzar el control en la frontera norte.
Según el pronunciamiento oficial, la decisión responde a la falta de implementación de acciones concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte del país vecino, lo que ha llevado a Ecuador a adoptar medidas soberanas.
Medida basada en seguridad nacional
De acuerdo con el comunicado, difundido por el Ministerio de Producción, el incremento de la tasa se fundamenta en criterios de seguridad nacional y busca fortalecer la corresponsabilidad entre ambos países frente a amenazas como el narcotráfico en la zona limítrofe.
Las autoridades señalaron que esta disposición pretende generar mayor control sobre el flujo de mercancías, en un contexto marcado por la presencia de economías ilegales y redes criminales transnacionales.
Prioridad en la lucha contra el crimen
El Gobierno reiteró que la seguridad, así como la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, constituyen prioridades innegociables dentro de su política pública.
En ese sentido, el Ejecutivo señaló que la medida también apunta a proteger a la población y preservar la integridad territorial del país frente a riesgos asociados a la criminalidad organizada.
El anuncio se produce en medio de recientes tensiones diplomáticas entre Ecuador y Colombia, relacionadas con la cooperación en seguridad y control del narcotráfico en la frontera común.
La tasa de seguridad se aplica desde 1 de febrero del 2026 y empezó en el 30 % y desde el 1 de marzo subió al 50 %. Mientras que Colombia cobra un arancel del 30 % desde el 24 de febrero y también anunció un alza al 50 % pero aún no lo concreta.
En ese marco, el 25 de marzo se realizó una reunión virtual entre viceministros de Relaciones Exteriores de Ecuador y Colombia, con la participación del secretario general de la Comunidad Andina, Gonzalo Gutiérrez, con el objetivo de retomar el diálogo bilateral.
Sin embargo, las mesas técnicas previstas para abordar temas de energía, comercio y seguridad fueron suspendidas el 7 de abril, según confirmó la canciller Gabriela Sommerfeld.
La situación se tensó tras declaraciones del presidente colombiano, Gustavo Petro, quien calificó al exvicepresidente Jorge Glas como “preso político”. Frente a esto, el presidente Daniel Noboa respondió que en el país “hay un corrupto que debe responder ante la justicia”.
Posteriormente, la Cancillería emitió una nota diplomática de protesta y reiteró que el caso Glas corresponde exclusivamente al sistema judicial ecuatoriano, subrayando la necesidad de respeto a la soberanía nacional y a las decisiones de sus instituciones.




