La clínica odontológica involucrada en la muerte de un paciente en el sector de Iñaquito, en el norte de Quito, emitió un pronunciamiento oficial en el que expresó su consternación por el hecho y aseguró que el fallecimiento se produjo por una reacción adversa inesperada durante el procedimiento.
El caso, que es investigado por la Fiscalía, ocurrió el pasado 2 de abril, cuando un hombre identificado como Luis Alberto Alarcón Herrera falleció mientras era atendido en el establecimiento.
Según el comunicado de la clínica, el paciente ingresó para someterse a una endodoncia y profilaxis, tras haber sido evaluado como clínicamente sano y sin antecedentes médicos relevantes.
El centro médico aclaró que el procedimiento se realizó bajo sedación consciente, descartando el uso de anestesia general. “La sedación consciente no implica pérdida total de la conciencia ni requiere los dispositivos propios de la anestesia general”, señaló.
Además, negó versiones sobre una supuesta “doble sedación” y explicó que se trató de un manejo progresivo conforme a la respuesta del paciente.
Durante la intervención, la clínica indicó que se presentó una reacción adversa sistémica inesperada. “El equipo actuó inmediatamente (…) brindó soporte ventilatorio y activó ECU-911”, detalla el documento.
También se aplicaron maniobras de reanimación tanto por el personal clínico como por equipos de emergencia, sin lograr revertir el cuadro.
La clínica aseguró que los procedimientos realizados se ajustaron a parámetros técnicos habituales y que este tipo de intervenciones no suelen generar eventos como el ocurrido.
Asimismo, destacó que su equipo médico ha realizado más de 18.000 procedimientos sin registrar incidentes similares, lo que —según indicó— respalda su experiencia y preparación profesional.
Investigación en curso
El establecimiento manifestó su disposición a colaborar con las autoridades y reiteró que las causas del fallecimiento serán determinadas mediante autopsia y pericias técnicas.
“El proceso legal en curso será el que determine con total claridad lo sucedido”, señaló la clínica, al tiempo que pidió evitar conclusiones anticipadas.
Los familiares del fallecido pidieron que se determinen responsabilidades. “Queremos y exigimos justicia con los responsables de este hecho. Mi cuñada queda viuda a los 33 años y mi sobrina, de apenas dos meses de nacida, queda huérfana”, manifestó Pamela Alarcón, hermana de la víctima.
La Fiscalía General del Estado abrió una investigación para determinar las causas de la muerte y establecer posibles responsabilidades.
Tras el incidente, la Agencia Metropolitana de Control realizó una inspección y detectó irregularidades. Aunque la clínica contaba con permisos para atención odontológica, operaba un área de rayos X sin las autorizaciones correspondientes, lo que derivó en su clausura.
Según la normativa municipal, este tipo de infracción puede acarrear sanciones de hasta cuatro salarios básicos unificados.




