El Ejecutivo expidió el Reglamento de Rehabilitación Social para tecnificar prisiones, endurecer el monitoreo de comunicaciones y fortalecer la inteligencia penitenciaria.
El presidente Daniel Noboa suscribió este jueves el Decreto Ejecutivo 366. Este documento contiene el nuevo Reglamento del Sistema Nacional de Rehabilitación Social. El objetivo central es reorganizar y tecnificar el funcionamiento de las cárceles ecuatorianas.
La normativa establece reglas estrictas para ejecutar penas y lograr la reinserción social. Todo el proceso se basa en principios constitucionales y tratados internacionales. El Gobierno prioriza la eficiencia institucional y el respeto a los derechos humanos.
Nueva jerarquía y control institucional
El reglamento consolida un modelo de gestión más jerárquico. Un organismo técnico rector asumirá el control total del sistema carcelario. El Servicio Nacional de Atención Integral (SNAI) actuará únicamente como ejecutor de estas políticas.
Inteligencia y vigilancia de comunicaciones
La seguridad penitenciaria incorpora formalmente la inteligencia carcelaria. Este mecanismo servirá para detectar riesgos y prevenir delitos planificados desde las prisiones. El sistema analizará las redes de contacto de cada interno.
Según el artículo 48, las comunicaciones y visitas serán registradas. Estas actividades estarán sujetas a restricciones, supervisión, monitoreo o grabaciones constantes. Además, el artículo 47 obliga a los reos a entregar una lista de contactos.
Tecnología y clasificación de internos
El Gobierno implementará un sistema informático obligatorio. Esta herramienta centralizará datos judiciales, de salud y conducta de cada interno. Esto permitirá una trazabilidad completa de cada persona privada de libertad (PPL).
Los centros de rehabilitación se dividirán por niveles de seguridad. Existirán categorías de máxima, media y mínima seguridad. Los internos serán separados según su tipo de delito, nivel de riesgo y condición jurídica.
Trabajo penitenciario y condiciones de vida
El reglamento refuerza la obligación de garantizar alimentación y atención médica adecuada. Se busca evitar el hacinamiento mediante espacios dignos. También se realizará una evaluación física y mental obligatoria al ingreso.
El eje laboral, aprobado previamente por la Asamblea, permitirá que los reos cubran sus necesidades básicas. Las autoridades actualizarán mensualmente un registro de actividades laborales. El artículo 194 busca capacitar a los reos en oficios con demanda externa.
Reinserción y cooperación externa
El nuevo esquema impulsa unidades de reinserción social. Estas entidades darán seguimiento a los ciudadanos incluso después de cumplir su condena. El fin es asegurar que el proceso de rehabilitación sea efectivo.
Finalmente, el decreto abre la puerta a la cooperación internacional. Ecuador buscará apoyo de otros Estados y organismos para modernizar sus prisiones. Se priorizará la capacitación del personal y el combate a delitos transnacionales.




