La restricción de movilidad prevista del 3 al 18 de mayo amenaza la dinámica logística de la principal central de abastos de Quito.
El anuncio del toque de queda, programado de 23:00 a 05:00, genera incertidumbre entre los comerciantes del Mercado Mayorista. Los vendedores advierten que la medida paralizará la actividad nocturna de llegada de productos y proveedores de diversas provincias.
Flor Ramírez, quien comercializa frutas, explica que su jornada laboral empieza precisamente a la medianoche. La comerciante teme quedarse con su carga si no obtiene un permiso especial para circular.
Impacto en la cadena de distribución
Otros vendedores señalan que la restricción golpeará la economía del sector, que ya enfrentaba dificultades previas. El mercado opera 24/7 y moviliza a cientos de transportistas, taxis y camionetas cada noche.
Silvia Celi destaca que el flujo principal de clientes ocurre entre las 00:00 y las 05:00. Ante este escenario, los comerciantes exigen claridad sobre la implementación de salvoconductos para evitar pérdidas.
Gestión ante el Gobierno
Martha Telpi, gerente de operaciones del centro de abastos, gestionará este jueves una mesa de diálogo con el Ejecutivo. El objetivo es proteger la seguridad alimentaria de la capital.
La funcionaria evalúa junto a la Policía Nacional y la AMT ajustes en horarios de carga. Sin embargo, advierte que restringir el ingreso generará congestión y aglomeraciones después de las 05:00.
El Mercado Mayorista distribuye el 51% de los alimentos de Quito. Telpi recuerda que incluso durante la pandemia el centro mantuvo operaciones mediante coordinaciones específicas con las autoridades.
Si el Gobierno niega los permisos de movilidad, los comerciantes deberán cerrar sus labores a las 22:00. Esta decisión afectaría directamente el sustento de 1.435 familias y el abastecimiento de los mercados minoristas de la ciudad.




