El mandatario intervino este martes en la LXVIII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Mercosur y Estados Asociados, donde llamó a fortalecer la cooperación regional frente al crimen organizado transnacional.
El presidente Daniel Noboa centró su discurso en la LXVIII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Mercosur y Estados Asociados en la lucha contra el narcoterrorismo y el fortalecimiento de la seguridad regional, al advertir que el crimen organizado opera sin respetar fronteras y amenaza la estabilidad democrática de América Latina.
Antes del inicio de la cumbre este martes, Noboa fue recibido por el mandatario de Paraguay, Santiago Peña. De acuerdo con informacion difundida por la Presidencia, el encuentro estuvo orientado a fortalecer los vínculos bilaterales y consolidar la participación de Ecuador en los espacios de diálogo e integración del Mercosur.
Noboa advierte sobre redes criminales internacionales
Durante su intervención, el jefe de Estado señaló que el narcoterrorismo ha evolucionado hacia estructuras con sistemas propios de comunicación, apoyo internacional y coordinación entre organizaciones delictivas que operan en distintos países de la región.
“Los carteles no reconocen fronteras y buscan destruir nuestra democracia y nuestra libertad. Esta es una guerra que ningún país puede ni debe pelear solo”, afirmó.
Noboa sostuvo que la integración regional se ha convertido en una necesidad estratégica para enfrentar amenazas comunes que ponen en riesgo la seguridad y la institucionalidad democrática.
Pide una respuesta conjunta contra el crimen organizado

El mandatario llamó a los países del Mercosur y Estados asociados a fortalecer la cooperación en materia de seguridad, intercambio de información y acciones coordinadas para combatir el crimen organizado transnacional.
Según Noboa, la estabilidad y el desarrollo económico de América Latina dependen de la capacidad de los gobiernos para actuar de manera conjunta frente a las redes criminales que operan en la región. “Es momento de ser más fuertes, más sinceros y más solidarios para construir una América Latina segura e integrada”, expresó.
Reuniones bilaterales en Paraguay

Además del encuentro con Santiago Peña, Noboa mantuvo una reunión con el mandatario de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, para abordar temas de cooperación bilateral y proyectos de interés común.
La Presidencia de la República informó que ambos gobiernos ratificaron su compromiso de impulsar iniciativas conjuntas orientadas al bienestar y desarrollo de sus ciudadanos.
El Ejecutivo enfatizó que la participación de Ecuador en la cumbre estuvo marcada por el impulso a una agenda regional enfocada en seguridad, integración y lucha contra el narcoterrorismo, uno de los principales desafíos que enfrentan actualmente los países sudamericanos.
Ausencia de Milei marca el contexto regional
La cumbre del Mercosur también se desarrolla con la ausencia del presidente de Argentina, Javier Milei, quien decidió permanecer en Buenos Aires en medio de la reorganización de su gabinete tras la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete.
Según medios argentinos, Milei delegó la representación del país en el canciller Pablo Quirno, mientras trabaja con sus ministros y con Diego Santilli, quien asumirá como nuevo jefe de Gabinete.

La ausencia del mandatario argentino ocurre en un momento clave para el bloque, que busca avanzar en la implementación del acuerdo comercial con la Unión Europea y resolver diferencias internas sobre la distribución de cuotas de exportación libres de aranceles.
Además, la decisión evita una nueva fotografía de Milei junto al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien mantiene una relación distante. Horas antes de la cumbre, el mandatario argentino recibió en la Quinta de Olivos a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y figura de la oposición brasileña.
La cita regional en Paraguay también aborda negociaciones comerciales con Japón, India y Vietnam, además de los mecanismos para distribuir los beneficios del acuerdo Mercosur-Unión Europea entre Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia.




