El Gobierno interino de Delcy Rodríguez y un sector de la oposición venezolana iniciarán este sábado, 1 de agosto, una negociación política impulsada por Estados Unidos, mientras la principal líder opositora, María Corina Machado, quedó fuera del proceso.
La apertura del diálogo ocurre en un ambiente de tensión política, con manifestaciones en Caracas a favor de elecciones y críticas de sectores chavistas a las negociaciones.
Seguidores de Machado realizaron concentraciones para exigir elecciones libres y cuestionar su exclusión del proceso. “El pueblo está esperanzado de que lleguemos a unas elecciones libres y democráticas”, afirmó el exparlamentario y expreso político Williams Dávila durante una de las manifestaciones.
La oposición mantiene que en las elecciones presidenciales de 2024 hubo fraude y reivindica el triunfo de Edmundo González, respaldado por Machado.
Diálogo será encabezado por Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera
La mesa de negociación estará integrada, por parte del Gobierno, por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
La oposición estará representada por Dinorah Figuera, quien lidera el sector opositor que obtuvo la mayoría parlamentaria en 2015 y que cuenta con el respaldo de Washington. Hasta el momento no se han divulgado el lugar, el cronograma ni la metodología de las conversaciones.
Washington respalda el proceso
El diálogo se desarrolla bajo el impulso de Estados Unidos, que mantiene presión sobre el Gobierno interino tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
El Departamento de Estado ha señalado que la agenda incluirá la reconstrucción de las instituciones democráticas, el fortalecimiento del sistema electoral y garantías para la participación política.
Chavismo también cuestiona las negociaciones
El proceso también ha generado críticas dentro del chavismo. El diputado Francisco Arias, del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), sostuvo que cualquier negociación debería ser sometida al respaldo del pueblo venezolano y no responder únicamente a intereses de Estados Unidos.
Mientras tanto, simpatizantes del oficialismo expresaron su rechazo a los acercamientos con Washington, aunque otros defendieron la participación del Gobierno en las conversaciones.




