Parte de los mensajes extorsivos provenían de las cárceles de Cotopaxi y El Rodeo.
La Policía Nacional aprehendió a cinco personas presuntamente vinculadas con una red de extorsión que operaba en Chone, Manabí, y que exigía USD 5.000 a un comerciante a cambio de no atentar contra su vida.
Las investigaciones determinaron que parte de las amenazas eran enviadas desde el interior de las cárceles de Cotopaxi y El Rodeo, donde dos personas privadas de libertad presuntamente utilizaban teléfonos celulares para comunicarse con las víctimas.
La Policía detalló este sábado que el operativo estuvo a cargo de la Unidad de Investigación Anti-Extorsión y Secuestro (UNASE) y se ejecutó el 20 de agosto, mediante intervenciones simultáneas en diferentes puntos del país.
Dispararon contra inmueble para intimidar a víctima
El caso comenzó a finales de julio, cuando el comerciante empezó a recibir mensajes extorsivos mediante WhatsApp. Los sospechosos exigían el pago de USD 5.000 para no atentar contra su vida.
Las amenazas posteriormente escalaron. Como mecanismo de intimidación, desconocidos realizaron múltiples disparos contra la fachada del inmueble de la víctima, según informó la Policía.
Tras la denuncia, agentes especializados realizaron labores de inteligencia y análisis de campo para identificar a las personas que estarían detrás de las amenazas.
Las investigaciones determinaron que mientras parte de la operación se coordinaba desde los centros penitenciarios, otras personas presuntamente participaban fuera de las cárceles en el cobro del dinero exigido.
Entre los aprehendidos constan Andrea Alejandra R. A., de 40 años; Ángel Francisco M. R., de 19; y Rosana del Valle C., de 48 años. Según la Policía, ninguno registra antecedentes.
También fueron identificadas dos personas que ya estaban privadas de libertad: Ángel Javier R. C., de 30 años, recluido en el CRS Cotopaxi y con un proceso judicial por homicidio de 2016; y Ángel Alexi M. L., de 42 años, interno del CRS El Rodeo y con antecedentes por estafa de 2025.
Durante las intervenciones, los agentes recopilaron cuatro teléfonos celulares como indicios para la investigación. Los aprehendidos y las evidencias quedaron a órdenes de las autoridades competentes para continuar con el proceso judicial.



