Activistas y especialistas señalan que la falta de empleo formal, la estigmatización médica y las trabas en la entrega de insumos para el VIH vulneran el derecho al acceso a la salud de la diversidad sexual en Ecuador.
La población LGBTIQ+ en Ecuador enfrenta un escenario de profunda desprotección médica y sanitaria. De acuerdo con datos expuestos en el espacio En Voz Alta, de Primera Plana, el 73,8 % de las personas de la diversidad sexogenérica mayores de 18 años no cuenta con afiliación ni cobertura de seguro social público o privado.
Esta brecha de cobertura responde a barreras socioeconómicas y a la precarización laboral que afecta de manera desproporcionada a la comunidad. Durante la transmisión, representantes de la sociedad civil advirtieron que a las dificultades de acceso se suma el estigma y discriminación persistente en los servicios públicos de salud.
El director de Fundación Diálogo Diverso, Danilo Manzano, explicó que las condiciones de vida de la población LGBTIQ+ no son homogéneas. “Muchísimas personas de la comunidad se encuentran en los márgenes de pobreza y pobreza extrema, lo que vuelve inalcanzable el acceso a la atención e insumo médicos “, sostuvo.
Estigma y barreras en la atención médica
A la falta de empleo formal se añaden los obstáculos dentro de los centros de salud estatales. La directora de Corporación Quimirina, Amira Herdoíza, citó estudios que demuestran que más del 56 % de personas entrevistadas reportó haber sufrido barreras de acceso debido al estigma y la discriminación por parte del personal administrativo, de guardianía o médico.
Herdoíza enfatizó que la población trans enfrenta las mayores dificultades de inclusión. “Las mujeres trans sufren graves barreras para acceder a la educación y a empleos formales, lo que condiciona directamente su acceso a la seguridad social y a la salud integral”, señaló la especialista.
Esta falta de protocolos afirmativos en las consultas provoca desconfianza en los usuarios, quienes prefieren posponer chequeos preventivos por temor a sufrir tratos patologizantes o revictimizantes.
Trabas en la prevención y tratamiento del VIH
Las barreras institucionales impactan de forma crítica en las estrategias contra el VIH. Herdoíza denunció la suspensión de programas de salud como TelePREP, el cual facilitaba el acceso a la profilaxis preexposición a escala nacional, así como irregularidades en la entrega de insumos médicos de prevención y en la realización de pruebas de seguimiento de carga viral y CD4 en el Ministerio de Salud Pública (MSP) y el IESS.
Por su parte, Danilo Manzano recordó que el VIH no se limita a un grupo específico ni tiene orientación sexual. Sin embargo, enfatizó la necesidad de proteger a las poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad garantizando el acceso oportuno a medicamentos y pruebas de laboratorio de forma ininterrumpida.
Para responder a estos nudos críticos, organizaciones como Fundación Diálogo Diverso, Corporación Quimirina, Fundación Equidad, Matices, Furia Trans, SEPS y Women for Global Fund conformaron la Alianza Comunitaria por el VIH. La red mantiene diálogos directos con las autoridades de salud para exigir el abastecimiento continuo de antiretrovirales y la capacitación obligatoria del personal sanitario en enfoque de diversidad.




