El retiro del puente peatonal de San Roque provocará cierres totales en la avenida del 9 al 12 de noviembre. La AMT habilitó rutas alternativas.
Desde el lunes 9 de noviembre de 2026 se ejecutarán cierres viales nocturnos en la avenida Mariscal Sucre debido al retiro del puente peatonal de San Roque.
La intervención técnica se llevará a cabo hasta el jueves 12 de noviembre, en un horario comprendido entre las 22:00 y las 03:00 del día siguiente.
Las labores requerirán la interrupción total del tránsito vehicular en ambos sentidos de la circulación a la altura de la calle Ambato, en el barrio La Victoria, junto al mercado de San Roque.
La Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) coordinará los operativos de control correspondientes durante el desarrollo de los trabajos en la zona.
Rutas alternativas y movilidad peatonal
Para mitigar la afectación al flujo vehicular, las autoridades establecieron rutas alternativas diferenciadas según el sentido de desplazamiento de los conductores.
Quienes transiten en dirección norte–sur deberán desviarse por las calles Loja, Cantuña, Abdón Calderón, Imbabura, Tumbez, Bahía de Caráquez y Chimborazo para retomar la avenida Mariscal Sucre.
En el sentido sur–norte, los conductores tendrán habilitado el paso por las calles Chimborazo, Loja y la propia avenida Mariscal Sucre.
En cuanto a la movilidad peatonal, la ciudadanía podrá utilizar el puente del Mercado de San Roque al norte o el cruce de la avenida Abdón Calderón al sur.
Trabajos técnicos y motivos del retiro
Las tareas físicas comprenderán la delimitación del área, el corte y retiro de estructuras metálicas, el desmontaje de losas, el descenso de vigas y el derrocamiento de las gradas de hormigón.
Adicionalmente, el personal técnico ejecutará la carga y transporte de elementos retirados, la reposición de componentes afectados y la limpieza final del sector.
La remoción de la estructura responde a evaluaciones técnicas que identificaron fisuras en gradas, deterioro en la pasarela, rotura de barandas y la falta de condiciones de accesibilidad universal.
Asimismo, la configuración actual del paso elevado generaba zonas de sombra y puntos ciegos que afectaban la visibilidad e incrementaban la percepción de inseguridad, factores que provocaron su baja utilización por parte de los transeúntes.

