Las hermanas Martha y María Verónica M. fueron absueltas en el caso por lavado de activos, luego de que un juez dictara auto de sobreseimiento en la audiencia preparatoria de juicio que se extendió cinco días, de acuerdo con un reporte del canal Ecuavisa. Ambas habían sido procesadas luego de ingresar al Aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, en noviembre de 2024, con una maleta que contenía USD 2,1 millones en efectivo, tras un viaje desde República Dominicana.
El caso generó repercusión nacional luego de que la detención fuera anunciada públicamente y el presidente Daniel Noboa sugiriera que el dinero podía ser utilizado para financiar protestas en Quito. Además de las hermanas, también fueron procesados un familiar que acudió a recibirlas en un vehículo blindado y tres agentes aduaneros.
Sin embargo, el 27 de octubre de 2025, el juez concluyó que la Fiscalía no demostró el origen ilícito del dinero ni la existencia de una estructura para lavar activos. Por ello, dispuso el sobreseimiento de las hermanas, de un agente aduanero, de su primo, del esposo de su prima y de un empresario radicado en el extranjero. La Fiscalía apeló la decisión.
En su resolución oral, el magistrado indicó que la acusación presentaba “incoherencias lógicas” y que la Fiscalía no acreditó elementos suficientes para probar:
- El origen ilícito del dinero.
- La existencia de una empresa de fachada que facilitara el delito.
- La realización de las etapas propias del lavado de activos, como ingresar fondos al sistema financiero, realizar transacciones, adquirir bienes o mover capitales para ocultar su procedencia.
Según documentación obtenida a través de asistencia penal internacional, la empresa señalada por la Fiscalía en República Dominicana está legalmente registrada y dedicada a la producción de joyería y comercialización de metales. El juez agregó que la falta de actividad operativa no la convierte automáticamente en una empresa de papel.
Además, mencionó que no se incluyó inicialmente en el proceso a otras compañías que, según la misma información financiera, mantenían transacciones por montos similares, lo que debilitó la consistencia acusatoria.
La Fiscalía planteaba que los USD 2,1 millones procedían de contrabando de oro y que las hermanas habrían viajado por instrucción del esposo de su prima y de un empresario para retirar dinero en República Dominicana, con apoyo de funcionarios aduaneros que facilitaron el ingreso del efectivo a Ecuador sin controles formales.
El expediente incluye:
- Registros migratorios que muestran viajes recurrentes a Punta Cana, Panamá y Colombia.
- Fotografías y documentos sobre piezas de oro.
- Conversaciones telefónicas que revelan coordinación entre agentes aduaneros, incluidos mensajes que sugerían cómo evadir controles y borrar chats.
La Fiscalía sostiene que la organización pretendía ingresar al país hasta USD 5 millones, utilizando viajes cortos y el transporte de oro disfrazado como piezas metálicas comunes.
La apelación presentada por la Fiscalía fue admitida. El expediente será enviado a una Sala Penal de la Corte Provincial, que deberá ratificar o revocar el sobreseimiento. Mientras tanto, las hermanas quedan libres de cargos, aunque el proceso continúa en sede de revisión.




