La misión de la NASA superó la marca histórica del Apolo 13 y orbitó el lado oculto de la Luna este 6 de abril. Los cuatro astronautas sobrevivieron a 40 minutos de silencio radial antes de iniciar su retorno a la Tierra.
Un hito histórico a 400.000 kilómetros de casa
La misión Artemis II marcó un nuevo capítulo en la exploración espacial al superar la distancia máxima recorrida por seres humanos. Exactamente a las 12:57 (hora de Ecuador) del lunes 6 de abril de 2026, la nave Orión dejó atrás el récord establecido por el Apolo 13 hace 56 años.
Minutos después, a las 18:02, la tripulación alcanzó el punto más lejano de nuestro planeta, situándose a 406.787 kilómetros de distancia. Este logro valida los sistemas de soporte vital y navegación necesarios para establecer una presencia permanente en el satélite.
La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, cruzó el umbral de gravedad lunar durante su sexto día de vuelo. A unos 66.098 kilómetros de la superficie, la atracción de la Luna comenzó a dominar la trayectoria de la nave.
Silencio en el lado oculto y homenaje en las alturas
A las 17:43, la nave perdió contacto con el Centro Espacial Johnson al pasar por detrás de la Luna. Durante 40 minutos de aislamiento total, los astronautas documentaron la geología del lado oculto y realizaron observaciones científicas de cráteres y montañas escarpadas.
En un momento de alta carga emotiva, la tripulación nombró ‘Carroll’ a un cráter brillante cercano al cráter Glushko. El gesto homenajea a la fallecida esposa del comandante Reid Wiseman, quien murió de cáncer en 2020. Sus hijas presenciaron el anuncio desde el control de misión en Houston.
Tras el silencio, la comunicación se restableció a las 18:25. “Es maravilloso volver a tener noticias de la Tierra”, exclamó Christina Koch. En ese instante, los astronautas capturaron imágenes de nuestro planeta en forma de media luna mientras iniciaban el viaje de regreso.
Diálogo con la Casa Blanca y fenómenos extremos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conversó en vivo con los tripulantes para agradecer su valentía. Durante la llamada, el mandatario reafirmó el objetivo de establecer una misión permanente y no solo dejar huellas en el satélite.
El mandatario también dialogó con figuras canadienses para destacar la participación de Jeremy Hansen. “Vimos cosas que ningún ser humano había visto antes”, relató el comandante Wiseman al presidente durante la transmisión oficial de la NASA.
Además, los astronautas presenciaron un eclipse solar total desde el espacio profundo. Wiseman describió la vista como “indescriptible y surrealista”, señalando que el cerebro humano apenas logra procesar la espectacularidad del fenómeno desde esa perspectiva única.
El camino hacia el próximo alunizaje
La misión superó con éxito pruebas críticas de sistemas térmicos y de energía bajo condiciones extremas. El sobrevuelo de seis horas representa el ensayo final antes del descenso humano previsto para los próximos dos años.
A las 21:50 (hora de Ecuador) inició el envío masivo de datos y fotografías de alta resolución hacia la Tierra. Estas imágenes revelarán detalles inéditos de la superficie lunar capturados con cámaras de alta sensibilidad por la tripulación.
Artemis II consolida así el regreso de la humanidad al espacio profundo. La misión no solo rompió récords de distancia, sino que estableció la base técnica para la construcción de infraestructura estable en el entorno lunar.




