Los asambleístas Pablo Aníbal Jurado, de Imbabura; Cristian Benavides, de Carchi; y Juan Gonzaga Salazar, de Sucumbíos, hicieron un llamado urgente a los gobiernos de Ecuador y Colombia para retomar el diálogo y frenar la escalada de medidas comerciales y energéticas que, según advirtieron, están afectando de manera directa a miles de familias y sectores productivos de ambos países.
En un pronunciamiento conjunto, los legisladores expresaron su preocupación por las recientes decisiones en materia arancelaria, energética y de transporte de crudo, que han debilitado las relaciones bilaterales.
Señalaron que el cierre de pasos fronterizos, el incremento de aranceles y las restricciones comerciales están golpeando a la cadena logística y a las economías locales, especialmente en las zonas rurales que dependen del intercambio diario entre ambos países.
Además, advirtieron que estas medidas afectan de manera directa a transportistas, pequeños comerciantes, productores y familias trabajadoras, que mantienen vínculos históricos en ámbitos como la salud, la educación y el empleo a ambos lados de la frontera.
“Las disputas entre Estados no deben trasladarse a la población ni convertirse en una carga injusta para quienes trabajan de manera honesta”, subraya el comunicado conjunto.
En ese contexto, los asambleístas pidieron restablecer los canales diplomáticos y técnicos, respetando los acuerdos internacionales vigentes, y priorizar soluciones conjuntas que fortalezcan la seguridad, la estabilidad económica y el bienestar de los pueblos fronterizos.
Finalmente, exhortaron a mantener la cooperación energética y comercial sin que se vea afectada por decisiones que debiliten la confianza mutua y la estabilidad regional. “El diálogo siempre será más fuerte que la confrontación”, concluye el documento.





