La Cámara de Industrias y Producción (CIP) denunció que el cierre de vías provocado por las manifestaciones ha generado un grave desabastecimiento de alimentos, medicinas e insumos, afectando directamente el empleo y la vida de miles de familias ecuatorianas.
En un comunicado oficial dirigido al país, la organización empresarial advirtió que estas interrupciones han impedido que productos esenciales lleguen a quienes más los necesitan, especialmente en provincias como Carchi e Imbabura, donde las pérdidas económicas superarían los $42 millones en una sola semana.
La Cámara denunció el impacto del bloqueo de carreteras, que pone en riesgo la salud y seguridad de las propias comunidades. Además, repudió los obstáculos al acceso de insumos y medicamentos a los hospitales, y rechazó los ataques violentos contra convoyes que transportan alimentos y ayuda humanitaria, así como el secuestro, maltrato y amedrentamiento sufridos por trabajadores y choferes.
La CIP hizo un llamado al Estado y a la fuerza pública para que apliquen la ley frente a quienes, según el comunicado, “arrebatan la paz de la ciudadanía y atentan contra la propiedad privada”.
Finalmente, el gremio empresarial insistió en la necesidad de poner fin a las paralizaciones.




