Con base en los nuevos elementos de convicción presentados por Fiscalía General del Estado, la jueza Luz María Ortiz, de la Unidad Judicial Norte de Quito, modificó este jueves las medidas cautelares de José Serrano y Xavier Jordán, y ordenó la prisión preventiva en contra de ambos, procesados como presuntos autores intelectuales del asesinato de Fernando Villavicencio, ocurrido en agosto de 2023.
Con esta resolución, se revocan las medidas sustitutivas de presentación periódica que ambos mantenían desde el 3 de septiembre.
Nuevos elementos presentados por la Fiscalía
Según la Fiscalía, entre los nuevos elementos figuran:
- El testimonio anticipado de Daniel S., también procesado en el caso, quien relató que el seguimiento a Villavicencio habría sido ordenado por Leandro Norero (+) a petición de Jordán, con Serrano participando en videollamadas para coordinar apoyo policial que facilitara el atentado.
- Testigos —compañeros de celda de Daniel S.— corroboraron la existencia de llamadas y reuniones virtuales entre Daniel S., Jordán, Serrano, Ronny A. y el propio Norero.
- Uno de los testigos aseguró haber presenciado una videollamada en la que participaron todos los mencionados, donde se habrían definido detalles del operativo.
Durante la diligencia, Serrano fue representado por sus abogados en Quito, mientras que Jordán participó de forma telemática desde el exterior.

Tanto Serrano como Jordán residen en Estados Unidos y son investigados como presuntos autores intelectuales del magnicidio. Serrano lleva 77 días detenido en ese país y este mismo jueves estaba prevista la reinstalación de su audiencia migratoria en el centro Krome de Miami, donde se decidirá sobre su posible deportación.
En paralelo, el exministro ha planteado recursos de fianza y hábeas corpus en la justicia estadounidense, sin resultados favorables hasta el momento.
Avances del caso Villavicencio
Por el asesinato de Villavicencio, cinco personas han sido condenadas como autores materiales, entre ellas Carlos Angulo, alias “El Invisible”, cabecilla de Los Lobos, quien habría coordinado la ejecución desde la cárcel de Latacunga.
Otros ocho implicados murieron antes del juicio, incluidos los siete sicarios colombianos que participaron directamente en el atentado. Uno de ellos fue abatido durante el ataque, mientras que los demás fueron hallados ahorcados en prisión en circunstancias aún no esclarecidas.
La Fiscalía sostiene que el asesinato de Villavicencio fue planificado por redes criminales vinculadas al narcotráfico y la corrupción institucional, y que continúa recabando evidencia sobre los autores intelectuales del crimen.




