La Fiscalía General del Estado solicitó al Tribunal que imponga la pena máxima de cinco años de prisión contra Sebastián Barreiro, hijo de la ex vicepresidenta Verónica Abad, acusado del delito de oferta de tráfico de influencias dentro del denominado Caso Nene. La investigación apunta a presuntas contrataciones irregulares en la Vicepresidencia de la República, a cambio de la entrega de una parte del sueldo de los funcionarios involucrados.
La audiencia de juicio se reinstaló el domingo 18 de enero en el Complejo Judicial Norte de Quito, luego de varias suspensiones y diligencias previas. Durante la jornada, la Fiscalía presentó su prueba testimonial y, en sus alegatos de cierre, pidió una sentencia condenatoria contra Barreiro, a quien identifica como procesado principal del caso.
El Tribunal, integrado por tres jueces, escuchó los argumentos finales del Ministerio Público y concedió la palabra a la defensa, que sostuvo que las acusaciones responden a un “montaje político” y negó la existencia de una red de tráfico de influencias. Tras ello, los magistrados suspendieron la audiencia y anunciaron el inicio de la deliberación. La fecha y hora para la lectura de la decisión serán notificadas posteriormente.
¿Qué investiga el Caso Nene?
El proceso indaga una presunta red de tráfico de influencias que habría operado en la Vicepresidencia de la República durante la gestión de Verónica Abad. Según la línea investigativa de la Fiscalía, funcionarios habrían sido presionados a entregar parte de su salario para acceder o conservar cargos públicos. En ese contexto, Sebastián Barreiro Abad, hijo de la exvicepresidenta, figura como acusado por la oferta de ese tráfico de influencias.
Con la causa en fase de deliberación, el país queda a la espera del fallo del Tribunal, que definirá si acoge el pedido de la Fiscalía o los argumentos de la defensa.




