La empresa de seguridad a la que pertenecía el guardia asesinado durante el asalto a una cafetería ubicada en la calle Irlanda, en la zona bancaria y comercial del norte de Quito, fue clausurada tras el crimen ocurrido el 7 de enero.
La medida se adoptó luego de que se detectaran presuntas irregularidades en el equipamiento entregado al trabajador, de 57 años, quien murió tras enfrentar a los delincuentes. De acuerdo con información difundida por Ecuavisa, el arma asignada al guardia presentaba fallas mecánicas y no habría estado operativa desde octubre de 2024.
En las grabaciones de seguridad del asalto se observa que la víctima intentó repeler el ataque utilizando gas pimienta contra uno de los agresores. No obstante, recibió dos impactos de bala que le provocaron la muerte. Tras resultar herido, el guardia intentó regresar al interior del local para pedir ayuda, pero se desplomó en la vía pública.
Además, compañeros del trabajador denunciaron que el chaleco antibalas que utilizaba no contaba con las protecciones adecuadas, lo que habría dejado al guardia en desventaja frente a los asaltantes.
La Policía Nacional continúa con las investigaciones para esclarecer las responsabilidades tanto en el ataque armado como en las condiciones laborales del personal de seguridad privada involucrado.
El hecho se suma a una creciente ola de violencia contra guardias de seguridad en el país. Solo en 2025, cerca de 300 trabajadores del sector fueron asesinados en Ecuador. En la capital, se registraron al menos dos casos similares entre finales de noviembre y comienzos de diciembre de ese año, cuando guardias fueron atacados por sujetos armados en distintos sectores del norte de la ciudad.




