El Gobierno colombiano asegura tener capacidad para suministrar electricidad y mitigar los cortes imprevistos. Las autoridades ecuatorianas atribuyen las fallas al estiaje y descartan una crisis profunda.
Disposición de apoyo internacional
El ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, confirmó la disposición de su país para reanudar las exportaciones eléctricas. La decisión final depende exclusivamente de Ecuador.
Palma calificó la situación actual como “evitable”. Atribuyó los problemas a la interrupción de los mecanismos de cooperación energética que funcionaban previamente entre ambas naciones.
Colombia exportaba anteriormente hasta 450 megavatios de potencia media hacia el sistema ecuatoriano. Este flujo cubría cerca del 10 % de la demanda nacional de electricidad.
Caída en la generación de Coca Codo Sinclair
Ecuador registra una disminución significativa en el aporte de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair durante marzo de 2026. Los caudales de agua han bajado considerablemente.
En febrero, esta central cubría el 25 % de la demanda eléctrica del país. Actualmente, su contribución oscila apenas entre el 16 % y el 18 %.
Para compensar este déficit, el complejo Paute aumentó su operación al 38 % del consumo nacional. Esto provocó que el embalse de Mazar descendiera 8,5 metros en dos semanas.
Riesgos y proyecciones del sector
El consultor Gabriel Secaira advierte que el país enfrenta un déficit de aproximadamente 1.000 megavatios. La inestabilidad del sistema evidencia una alta vulnerabilidad ante el clima.
La temporada de bajas lluvias en la zona de Coca Codo Sinclair podría extenderse hasta mediados de abril. El posterior invierno traerá riesgos por sedimentos en la central.
Ecuador debe prepararse además para un nuevo periodo de estiaje previsto para octubre de 2026. Los expertos sugieren retomar la compra a Colombia para estabilizar el suministro.




