Los órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración emitieron un comunicado conjunto en el que manifestaron su preocupación por las medidas comerciales adoptadas por Ecuador y Colombia, advirtiendo que afectan el proceso de integración regional y generan impactos en la economía y la vida de los ciudadanos de ambos países.
El pronunciamiento fue suscrito por la Secretaría General de la Comunidad Andina (CAN), el Parlamento Andino, el Consejo Consultivo Empresarial Andino y la Universidad Andina Simón Bolívar.
Llamado a un entendimiento dentro del bloque andino
En el comunicado, las instituciones señalaron que las acciones recíprocas adoptadas por ambas naciones “afectan seriamente el proceso andino de integración”.
Además, alertaron que estas medidas generan efectos negativos en el tejido socioeconómico de Ecuador y Colombia.
Frente a este escenario, hicieron un llamado urgente a los presidentes Gustavo Petro y Daniel Noboa para que busquen “un entendimiento negociado y mutuamente satisfactorio” en el marco de los compromisos internacionales asumidos dentro de la Comunidad Andina.
También subrayaron la importancia de mantener la cooperación en la lucha contra la delincuencia organizada transnacional.
Escalada de medidas comerciales y energéticas
La tensión comercial entre ambos países se intensificó tras la imposición por parte de Ecuador de una “tasa de seguridad” del 30% a productos colombianos desde el 1 de febrero, medida que posteriormente fue elevada al 50%.
Colombia respondió con restricciones comerciales a decenas de productos ecuatorianos y con la suspensión del suministro de electricidad hacia Ecuador.
A su vez, el Gobierno ecuatoriano incrementó de 3 a 30 dólares por barril la tarifa de transporte de petróleo de la estatal colombiana Ecopetrol a través de oleoductos operados por Petroecuador.
Riesgos para la integración y el comercio
La CAN recordó que Ecuador y Colombia han sido históricamente socios comerciales relevantes, con un intercambio que bordea los 2.800 millones de dólares anuales.
Sin embargo, las actuales decisiones podrían debilitar ese vínculo y generar efectos adversos en sectores productivos y ciudadanos de ambos países.
El organismo regional insistió en la necesidad de preservar el proceso de integración andina mediante soluciones concertadas que permitan superar la actual disputa.




