La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) expresó su rechazo a la eliminación del subsidio al diésel anunciada por el Gobierno del presidente Daniel Noboa, este viernes 12 de septiembre. La medida eleva el precio del galón de USD 1,80 a USD 2,80, un incremento del 55,6%.
En un comunicado, la organización sostuvo que la decisión encarecerá la canasta básica, el transporte de alimentos, la producción campesina y la movilidad comunitaria, lo que golpeará directamente a los sectores populares. “Con esta decisión, Noboa sacrifica la vida, la salud y la educación del pueblo”, señaló la confederación.
La CONAIE recordó que en el pasado presentó una propuesta técnica de focalización, que planteaba mantener los subsidios para agricultores, pequeñas empresas y transporte público, y eliminarlos únicamente para grandes industrias. Según la organización, esta alternativa habría permitido recaudar más de USD 1.200 millones sin afectar a la población, pero fue ignorada por el Ejecutivo.
El movimiento indígena advirtió que el alza del diésel afectará también al transporte comunitario en sus diversas modalidades —terrestre, fluvial y aéreo— limitando el acceso a la salud, la educación y la comercialización de productos.
La confederación consideró la medida como un “nuevo paquetazo neoliberal” y advirtió que se ampara en el derecho a la resistencia. Además, convocó a sus bases y a la ciudadanía a mantenerse en asambleas permanentes para organizar acciones frente a lo que califican como una provocación que agrava la crisis económica y social.
Pachakutik también criticó la decisión
El Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik también criticó la decisión, alegando que el Gobierno ofrece “bonos temporales y discursos de justicia social” que no resuelven la crisis estructural. “Ante un gobierno indolente, que hablen las calles”, indicó la agrupación política.
En un pronunciamiento público, el movimiento señaló que el anuncio se dio un día después de la marcha por la “paz y la justicia” realizada en Guayaquil, lo que calificaron como una contradicción. Además, cuestionaron que mientras se retira el subsidio al combustible, el Ejecutivo ofrezca “bonos temporales y ayudas a determinados sectores empresariales”.
“Por más propaganda y miedo que incentive, la gente ve y siente que el sueldo no le alcanza, que no encuentra trabajo, que la violencia crece y que los hospitales no funcionan”, señaló la organización.
Pachakutik aseguró que el malestar social se refleja en el aumento de movilizaciones y advirtió que continuará acompañando las protestas en rechazo a lo que describen como un gobierno “indolente e inhumano con el pueblo”.




