A cuatro años de la destrucción del radar ubicado en el cerro Montecristi, en la provincia de Manabí, el Tribunal de Garantías Penales que conoció la causa dictó sentencia contra nueve miembros de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) y los declaró culpables del delito de sabotaje. Ademaás, les impuso una pena de nueve años y tres meses de prisión.
Según informó la Fiscalía General del Estado este miércoles 17 de diciembre de 2025, los militares fueron hallados responsables en grado de participación por omisión, al determinarse que incumplieron su deber de custodiar y proteger esta infraestructura estratégica para la seguridad nacional.
Los sentenciados son Edison G., Álex C., Jesús Z., Ítalo S., Cristhian C., Kleber Ch., Cristhian A., Fernando M. y Brayan Ch., quienes el 7 de noviembre de 2021 estaban a cargo del patrullaje y la vigilancia del radar, instalado para detectar vuelos no autorizados vinculados al narcotráfico.
Durante la audiencia de juzgamiento, la Fiscalía presentó alrededor de 60 pruebas testimoniales y un número similar de pruebas documentales, además de 20 pericias técnicas. Entre estas constaron dos asistencias penales internacionales, realizadas con Estados Unidos y España.
Los informes periciales confirmaron que el radar fue destruido mediante el uso de explosivos de alto poder como PETN, RDX y TNT, lo que descartó por completo la posibilidad de una falla mecánica o electrónica. De acuerdo con la Fiscalía, este tipo de explosivos es de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y requiere un manejo especializado, además de dejar escasos rastros tras su detonación.
Las conclusiones coincidieron con los informes de la Junta de Investigación de Accidentes de la FAE y con los reportes de la empresa fabricante del radar, que ratificaron que la destrucción fue intencional. Asimismo, se incorporó documentación que acreditó que el área donde se encontraba el equipo había sido declarada zona estratégica.
En este proceso, diez personas fueron llamadas a juicio; sin embargo, uno de los procesados falleció, por lo que la acción penal en su contra fue extinguida. El Tribunal informó que en la sentencia escrita se detallarán los montos correspondientes a multas y reparación integral que deberán asumir los condenados.
El radar de Montecristi había sido instalado apenas dos semanas antes de su destrucción y formaba parte del sistema de vigilancia aérea para combatir el tráfico de drogas, en una zona considerada clave por su cercanía al puerto de Manta, uno de los principales corredores del narcotráfico en la región.




