La Contraloría General del Estado notificó los resultados provisionales de la auditoría a los contratos firmados entre la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) y la empresa Progen, relacionados con la instalación de sistemas de generación eléctrica en Salitral y Quevedo, por un monto total de $149,1 millones. Aunque los hallazgos aún no son públicos, las partes ya pueden presentar sus descargos, como parte del procedimiento previo a la emisión del informe final.
El proceso de control se originó en octubre de 2024, tras la declaratoria de emergencia del sector eléctrico. La Contraloría inició una verificación preliminar sobre dos procesos que derivó en la necesidad de una auditoría formal. Los contratos, firmados en agosto de 2024, preveían que las plantas estarían operativas en noviembre del mismo año, algo que no se cumplió.
Actualmente, los contratos se encuentran en disputa legal. CELEC busca terminarlos de forma unilateral, mientras que Progen inició un arbitraje de emergencia, tras ser notificada de la terminación.
En cuanto al avance de obras, Progen ya importó los motores destinados a Salitral, pero aún no instalan un transformador clave procedente de China. En Quevedo, solo han llegado 17 de los 20 generadores comprometidos. Esta situación compromete el cronograma de incorporación de nueva capacidad energética.
En una entrevista concedida el 18 de junio a Teleamazonas, la ministra de Energía, Inés Manzano, afirmó que CELEC cuenta con la capacidad técnica para completar las obras inconclusas, y que la infraestructura es parte esencial del plan del Gobierno para evitar cortes de energía en 2025.
El informe definitivo de la Contraloría, una vez concluida la fase de descargos, podría ser clave para establecer responsabilidades administrativas o contractuales en este caso que compromete tanto la infraestructura eléctrica como la institucionalidad del país.




